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sábado, 24 de agosto de 2013

Perashat Vaielej

El 7 de Adar, Moshé escuchó una voz del cielo que le decía que ese sería su último día en la Tierra. Moshe rogó mucho vivir un poco más, por lo menos uno más, ya que cada segundo el cumplía Torá y Mitzvot, cada instante se lo dedicaba a Hashem.
Sus últimas palabras fueron de despedida a los Iehudim, les decía que no teman de los Goim, Hashem haría que los venzan.  También designo a Iehoshúa como su sucesor, aun cuando estaba vivo, así todos lo aceptarían.
Moshé enseña la mitzva de Hakel. En Jol HaMoed Sukot del año siguiente a Shmitá, todo el pueblo se reuniría a escuchar al rey que leería una porción del libro de Devarim. La última Mitzvá que aparece en la Tora es escribir un sefer Torá. Cada uno debe hacerlo,  pedir a un experto o por lo menos, donar una letra o más para uno que se está escribiendo.

En su último día de vida, ¡Moshé escribió 13 sifré Torá! Esto una persona común tardaría, como mínimo, 13 años. Las letras se escribían milagrosamente. Cada una de los Sifré Torá, fueron dados cada uno de los Shevatim (tribus). 

Perashat Nitzavim

En la Perashá pasada, habían sido nombradas las 98 maldiciones a los pecadores. Los Iehudim tenían mucho miedo, así que Moshé los calmó, diciéndoles que los castigos serian sólo para expiar sus pecados, así podrían vivir eternamente en el Mundo Venidero, el Olam Habá. Esto es como si un día nos levantamos cansados, pensando que sería un día muy largo. Al mediodía,  alguien te dice que te dará un regalo. Ya no te sentís como a la mañana, parece un día distinto. Esto es igual a la vida, por más que suframos acá, en la Tierra, tendremos un regalo, el Olam Haba.
Ya era el 7 de Adar, día de la desaparición terrenal de Moshé, quien quería hacer un nuevo pacto con los Iehudim, para que no hagan lo mismo que en Har Sinai, que al mes hicieron el becerro de oro. También le agregó que cada uno se debería preocupar por los pecados ajenos. Si vemos a alguien pecar, también es averá (pecado) nuestra. Todos aceptaron.
En relación a alguien que piensa (no dice) que cree en ídolos, Moshé remarcó que Hashem conoce todos los pensamientos y también castiga por ellos, pero no a los que lo acompañan (y no saben lo que piensa).

Si pecamos, seremos exiliados. Igualmente, la Torá predice que haremos Teshuva, llegará el Mashiaj y tendremos nuevamente Eretz Israel para nosotros a los ojos de todos, Amen.