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domingo, 1 de febrero de 2015

Perashat Itró

Como la Torá no es un libro de historia, no siempre figuran los hechos en el orden que sucedieron.
Tzipora (la esposa de Moshé) y sus dos hijos (Guershom y Eliezer), se habían quedado en Midián con Itró, quien había escuchado de los milagros que hizo Hashem a los Iehudim en el desierto y quería unirse a ellos.
Cuando llegaron, Moshé y Aarón los fueron a recibir. Al ver esto, todos los Iehudim fueron a su encuentro. Ese mismo día, se hizo el Brit Milá. Itró hizo korbanot e hizo un banquete. En el Pasuk figura que “Aharón y todos los ancianos fueron”, llamando la atención que no aparece Moshé. Justamente, él, por su gran humildad, sirvió de mozo y atendió con respeto a su suegro.
Itró al ver que todos los días Moshé se quedaba escuchando a los judíos, por si tenían un pedido, una pregunta, un juicio, etc., se le ocurrió una idea: podría designar jueces menores que resolverían los casos más fáciles, otros jueces los problemas un poco más difíciles, y Moshé sólo los más difíciles de todos y Hashem aceptó la propuesta.
Los Iehudim se preparaban para la entrega de la Torá: se amigaban entre ellos y hacían Teshuvá.  El Shabat 6 de Siván (según una opinión, según otra era 7 de Siván) del año 2448 fue el día que la recibieron. En la Torá no figura explícitamente el día exacto en que la recibimos y dice “en este día llegaron al midvar (desierto) Sinai”, ya que en realidad constantemente la obtenemos. Moshé les dijo que él les iba a decir los 10 mandamientos, pero ellos querían que Hashem lo haga y Hashem aceptó. Nadie podía pasar el límite de la montaña, el Har Sinai. Empezaron a sonar truenos y shofarim por todo el mundo. Los enfermos, rengos, ciegos, heridos, etc. se curaron. Hashem comenzó a hablar y el mundo tembló. Primero dijo todos los mandamientos al mismo tiempo, así todos sabían que era Él, ya que ninguna persona o ángel podría hacerlo; pero nadie entendió nada; así que Hashem repitió lentamente el primero, pero el alma de los Iehudim de la emoción salió de sus cuerpos y Hashem los revivió. Esto mismo pasó con el segundo, pero ya al  tercero,  pidieron que Moshé siga. Esto está insinuado en el Pasuk “Torá tzivá lanu Moshé” (Moshé nos ordenó la Torá): Torá suma 611, que son la cantidad de Mitzvot que Moshé mismo dictó (como Hashem le había ordenado) y para llegar a las 613 Mitzvot, faltan dos que son los dos mandamientos que dijo Hashem.
El Pasuk dice “que veían las voces”, lo que nuestros jajamim explican que significa que literalmente veían las palabras, algo fuera de nuestra limitada comprensión.
Los diez mandamientos:
I.          Yo soy Hashem  tu D”S, que te saqué de Egipto.  La Mitzvá es creer que Hashem es nuestro D”S y es el Creador.  Hashem sabe todo, lo que decimos, pensamos, hacemos y actuamos.
II.          No tendrás otros dioses.  Solo hay que servir a Hashem, nos está prohibido servir a cualquier otro ser, cosa, persona, etc.
III.          No jurar en nombre de Hashem en vano.  No hay que decir ni jurar en nombre de Hashem, inútilmente, o en falso: No hice la tarea y juro en nombre de Hashem que si la hice o decir, te juro que el cielo es azul, porque es obvio.
IV.          Recuerda el día del Shabat para santificarlo porque Hashem creó el mundo en 6 días y el séptimo, descansó.  Hay muchas maneras de hacerlo, una, por ejemplo, es separar parte de las compras especialmente para Shabat o llamar a todos los días “primer/segundo/tercero/etc. día desde Shabat”.
V.          Honrarás a tu padre y a tu madre. El que cumple esta mitzva es recompensado con larga vida y Olam habá. Parece que repetir dos veces “y a” (veet en hebreo) es redundante, pero es para incluir también a los abuelos, mayores, hermanos más grandes, padrastros…
VI.          No asesinarás. Tampoco ser amigos o socios de asesinos.
VII.          No cometerás adulterio.  Se refiere a no casarse con mujeres/hombres no judías/os, o casadas/os. Para la mujer, tener varios esposos. Si una mujer casada no sabe si su esposo vive, hasta no saberlo con exactitud, no se puede casar y se la denomina Aguná (“abandonada”), cosa que pasa cuando los hombres van a la guerra y no vuelven (sin estar comprobada su muerte).
VIII.          No robarás o secuestrarás. Aunque sea una cosa mínima. Se dice que alguien que aprende algo novedoso y no lo comparte, es un “ladrón de conocimiento”.
IX.          No darás en falso testimonio. No importa que sea para ayudar a un amigo, o perjudicar a un enemigo, no lo debemos hacer.
X.          No codiciarás. Si vemos que alguien tiene algo que queremos, no tenemos que molestarlo  para que nos lo dé o venda.

Al final da algunas leyes de cómo construir el Mizbeaj (donde se hacían los sacrificios antes de existir el Beit HaMikdash).

jueves, 2 de octubre de 2014

Iom Kipur


Iom Kipur

Erev Iom Kipur

ü Kaparot: Se puede hacer durante los Iemé Teshuvá (días entre Rosh HaShaná y Kipur), preferiblemente los últimos. Se toma una gallina o gallo (dependiendo de si es mujer o varón) por miembro familiar, se gira el ave por la cabeza y se dice tres veces: “ze jalifatí, ze temuratí, ze kaparatí, ze atarnegol (para hombre)/atarnegolet (para mujer) lishjitá ielej/telej vahekanés aní le Jaim tovim ulshalom” Una mujer embarazada toma una gallina por ella, otra por la posible nena y un gallo por un posible nene. Se acostumbra que las gallinas sean blancas para simbolizar que estamos limpios de pecados. Después se degüella al ave y en general se la da a necesitados. También se podría, en caso de que fuera imposible lo anteriormente dicho, hacerlo con plata (que después se dona a Tzedaká) o con pez.

ü Seudat HaMafseket (comida previa a Iom Kipur): Es una gran Mitzvá comer mucho en el día anterior a Kipur, el que lo hace, tiene la recompensa de como si hubiera ayunado los dos días. Es costumbre que sean seis comidas. Los que no pueden ayunar, deben hace un gran banquete.

ü Atarat Nedarim: anulación de promesas. Es costumbre hacerla al terminar Selijot del día anterior a Kipur o durante los Aseret Iemé Teshuvá

ü Tevilá: es muy bueno que los hombres vayan a la tevilá (baño ritual), o por lo menos, que se duchen/bañen cayéndoles más de 12,5 litros de agua.

ü Minjá de Erev Iom Kipur: hay que leerla del Majzor, ya que no es la habitual, contiene confesión de pecados, entre otras cosas más.

ü Encendido de velas: se prenden (en el horario correspondiente) diciendo la berajá: “Baruj…asher kideshanu ve mitzvotav vetzivanu leadlik ner shel (si cae en Shabat shel Shabat ve) Iom haKipurim”. Luego, se bendice “Shehejeianu” (algunos no acostumbran). También se prenden velas en Lehilui Nishmat.

Iom Kipur

v El Satán (ángel que nos acusa delante de Hashem), “trabaja” durante todo el año, menos este día. Lo sabemos ya que la guematria de השטן  (el Satán) es de 364, cantidad de días que hay en un año, menos uno, que es Kipur.

v En este día, le fueron dadas a Bené Israel las segundas tablas.

Prohibiciones

v “Shabat Shabatón ihie lajem”: de este Pasuk aprendemos que todo lo prohibido en Shabat, también lo es este día.

v Comer y tomar.

v Untarse y limpiarse (incluye lavado dental), sólo se puede mojar hasta los nudillos para hacer Netilat Iadaim (de la mañana y al salir del baño).

v Perfumarse (pero se puede oler fragancias, que nos ayuda a soportar el ayuno).

v Calzar zapatos de cuero (pero sí se pueden prendas). Por lo tanto, en Birkot HaShajar, no se dice “she hasá li kol tzorkí.”

v Cualquier forma de afecto con el esposo/a

Costumbres

v Vestirse de blanco pareciéndonos a los ángeles. En algunos Baté Keneset, los hombres usan kipá blanca o un kitel (parecido a una túnica blanca).

v (Hombres) Usar Talit por más que sea de noche. Si se lo coloca antes de la puesta del Sol, dice la berajá.

v Es bueno llegar temprano al Cnis.

v Terminar el Tehilim dos veces, una a la noche y otra durante el día.

v Estudiar Mishná Masejet Iomá.

v Hacer Taanit Divur (“ayuno de hablar”), no decir nada que no sea de Tefilá o Torá.

Exentos del ayuno

Ø Menores de Bar/Bat Mitzvá: desde los 9 pueden ayunar unas pocas horas, y desde los 11, pueden hacerlo completo si no padece de nada o es débil (Rab Obadia Yosef).

Ø Enfermos que corren peligro de vida.

Ø Mujeres que tuvieron un bebé hace menos de 72 horas/a punto de dar a luz.

Estos dos últimos casos, hay que hablarlos con la persona misma, un doctor y un Rab. Si pueden y le permiten los especialistas, deben comer, si es posible, cada 10 minutos, máximo 30 gramos de comida y cada 5 minutos, menos de 44 gramos de bebida.

Tefilot

1.    Arbit (y Kol Nidré, anulación de promesas; ya que Kipur no anula las promesas y deudas con el compañero y es mucho más grave hacer un pecado con el habla, debido a que es lo que nos diferencia de los animales y al pecar así, caemos en un nivel más bajo que ellos).

2.    Shajarit. Todo el año nos debemos cuidar de no hablar durante la tefilá y la lectura de la Torá. Cuánto más aún cuando estamos siendo sellados.

3.    Musaf. El Jazán dice la avodá (servicio) que hacía el Cohén Gadol en el Kodesh HaKodashim en Iom Kipur. Es muy importarte ir al Cnis a escucharla.

4.    Minjá. Entre Musaf y Minjá a veces hay una pequeña pausa. Los hombres visten Talit

5.    Neilá: Significa cierre ya que las puertas del cielo que en Kipur se abrieron, se cierran. Cuando decimos “Leolam devareja nitzav vashamaim” (“para siempre Tu palabra se quedará en el cielo.” Se puede interpretar tanto como que las promesas buenas se cumplan como que los castigos no bajen a la tierra) 7 veces, es por los 7 cielos, los cuales nos fueron mostrados en Har Sinai al recibir la Torá y Hashem debe volver a ellos.

Las Amidot de Iom Kipur son similares a las de Rosh HaShaná, con el agregado de Vidui (confesión). Dicen los jajamim que el que presta atención en la Jazará cuidándose de no hablar y respondiendo “Barujú baruj shemó” y “amén”, es como si hiciera dos amidot en cuanto a méritos.

Estas Tefilot se comparan a las 5 maneras distintas en las cuales el rey David en el Tehilim pide perdón a Hashem. Es bueno que pidamos por otros para que Hashem note que nosotros nos interesamos por nuestro compañero, “todo el que pide por su compañero por algo que él mismo necesita, a él le responden primero”.

Decimos “Baruj shem kebod…” después del Shemá Israel en voz alta a diferencia de todo el año ya que Moshé al subir al cielo lo escuchó que los Malajim (ángeles) así alababan a Hashem y por ser que lo “robó”, no queremos que se enojen; empero en Kipur estamos llegando a su nivel (no comemos, bebemos…).

Se dice Vidúi (confesión) diez veces representando los diez mandamientos que quizá no cumplimos, los cuales contienen todas las Mitzvot. Esto es para que tengamos tiempo y oportunidades para volver en Teshuvá de corazón. Nos arrepentimos tanto por las averot que las transgredimos completamente como las que no cumplimos acorde a nuestro nivel. Quizá, algunas de las averot enumeradas no las transgredimos, pareciendo que estamos mintiendo. Justamente por ello está en plural: porque todo el pueblo de Israel es garante por el otro (otra explicación de que está en plural es que es así para reparar los pecados de las reencarnaciones anteriores). Está en orden alfabético, conteniendo las 22 letras de la Torá, con las cuales se creó el mundo.

Es muy importante rezar con Minian (grupo de 10 hombres mayores a Bar-Mitzvá) ya que somos juzgados en conjunto: a pesar de ser reshaim, somos ameritados como nuestros compañeros más justos.

En cada tefilá se dice Selijot, siendo en total 26 Vayaavor dichos (la guematria de uno de los nombres de Hashem es 26).

Al final de Kipur, tocamos el Shofar:

Ø En recuerdo de los años de Iovel (cada 50 años, en Israel en época del Beit HaMikdash, se dejaba descansar la tierra de trabajarla, además de hacer lo mismo cada 7 en Shemitá; para anunciarlo, se tocaba el Shofar)

Ø Para que el Satán no sepa que Kipur terminó y se prepare para su “trabajo” (acusarnos)

Ø Para recordarle a Hashem Akedat Itzjak (donde en vez de sacrificar a Itzjak, Abraham hizo un Korbán de un cabrito)

Ø Porque Moshé dijo que tocaran el Shofar el día que subía a recibir las segundas tablas (Rosh Jodesh Elul) y el que bajaría (Kipur).

Lectura de la Torá

En Shajarit se sacan dos sifré Torá:

1.    Ajaré Mot: sobre la muerte de los hijos de Aharon. Es segulá llorar por el fallecimiento de Tzadikim para la expiación de averot y para que uno no pase por la misma situación (de que mueran sus hijos, Jas veShalom).

2.    Pinjás: habla de Iom Kipur

La Haftará que se lee es Solu Solu, Ieshaiahu 27, donde hay palabras de Musar y Tojajá (reproche) para que volvamos en Teshuvá.

En Minjá, se saca un sefer y se lee de Vaikrá, Perashat Ajaré Mot, sobre el adulterio y similares. La Haftará es la historia de Ioná.

La historia de Ioná

Ioná ben Amitay era un profeta de Hashem. Un día Hashem le ordenó que valla a Ninvé (Nínive, la capital asiria) porque ahí hacían muchas cosas malas y si no volvían en Teshuvá, toda la ciudad seria destruida.

Ioná no quería ir porque:

Ø Tenía miedo de que cuando les cuente los castigos lo maltraten.

Ø Quería proteger a Bené Israel: sabía que cuando le hablare de los duros castigos, inmediatamente se arrepentirían, a diferencia de los Iehudim que no escuchaban la palabra de Hashem.

Ø Sabía que Ashur (Asiría) luego exiliaría al reino de Israel y no quería hacerle ningún bien (al hacer que alguien se comporte según la Torá le hacemos un bien muy grande, porque no solo lo ayudamos en este mundo, sino que también en el porvenir). Hashem le respondió que Él juzga a las personas acorde a la situación del momento, no se fija en lo que hizo o hará.

En consecuencia, decidió “escaparse” de la profecía Hashem, comprando un pasaje en barco a Tarshish, una ciudad fuera de Israel, donde en general no hay profecía. Estaba tan apurado, que no quería esperar a que más gente reservara sus boletos, así que pagó todos los lugares libres, quedando en el barco él, el capitán y los marineros.

Hay un Mashal que explica esto: Un esclavo se escapa de su amo Cohén al cementerio (un Cohén no puede entrar ahí). El amo piensa: “¡qué poco inteligente que es! Tengo muchos más sirvientes para que lo busquen”.

Así fue con Ioná: él se fue fuera de Israel para que Hashem no le pueda hablar, así que Él mandó a sus sirvientes (el mar, la lluvia, el barco) para que lo hagan volver.

Cuando subió al barco, empezó una tormenta SÓLO en el lugar de la embarcación. Todos los tripulantes le rezaban a sus avodot zarot (ídolos) que los salven, obviamente sin resultado, mientras Ioná dormía muy pesado. El capitán lo fue a despertar para que hiciera tefilá a su D”s, quizá Él respondería. Hicieron sorteos para ver quién era el responsable y salió Ioná (en plural porque no podían creer que él lo fuera). Él les contó su historia y terminó diciendo que si no lo tiraban al mar, todos morirían bajo la gran tormenta.

Los marineros lo tiraron e inmediatamente, paró la tormenta. Al ver la Mano de Hashem, todos los tripulantes volvieron en Teshuvá y prometieron hacer Korbanot a Hashem. Un pez lo tragó y permaneció allí tres días y cuando rezó a Hashem, el pez lo escupió en la orilla. Hay otra versión: Cuando el Pasuk dice que un pez lo tragó, dice דג,  en masculino. Allí estuvo tres días tranquilo, sin rezar ya que no tenía ganas de salir, justamente lo que él buscaba era paz y soledad. En cambio, cuando figura que fue escupido, dice דגה, en femenino, lo que nuestro Jajamim explican con que Hashem hizo que Ioná cambie su ubicación, ahora estando dentro de una (¿?) pez embarazada. Allí estaba sumamente incómodo al no tener lugar por los huevitos dentro de ella. En ese momento hizo tefilá y Hashem le respondió rápido.

En esa tefilá, mencionó algunas de las 13 cualidades de Hashem, pero entre las no nombradas está la de que es Verdadero (ואמת), porque si nos juzgara con esa cualidad siempre, casi nadie tendría éxito en el juicio ya que Hashem mismo tapa nuestras averot y exagera nuestros méritos.

Fue a Ninvé y les dijo que hagan Teshuvá, si no, la ciudad se destruiría en 40 días. Ellos ayunaron, desde hombres a mujeres, niños y ancianos y devolvieron todo lo robado.

A Ioná le molestó mucho que hayan sido perdonados, por lo que Hashem lo calmó: Ioná estaba en el desierto sufriendo del calor y rápido creció un árbol llamado Kikayón en un día. Él estaba muy feliz por la sombra que le daba. Esa noche, un gusano hizo que se marchitara, lo cual entristeció a Ioná más que antes. Ante su reacción Hashem le dice: ¿Acaso trabajaste por este árbol para que te lamentes por él? Así como vino, se fue. En cambio, los habitantes de Ninvé son mis preciadas creaciones, ¿cómo querés que no me apiade de ellas?

Esto también puede simbolizar: “no te preocupes por su rápida Teshuvá a comparación de la lenta de Bené Israel. Como viene se irá. Mejor arrepentirse paso a paso que de un día para el otro.”

Simbolismos

Esta Haftará está llena de alegorías y simbolismos, muchos relacionados con Iom Kipur. Puede mostrarnos el comportamiento de las personas en este mundo: somos enviadas a Ninvé (que significa Nevé Hashem, la ciudad de Hashem), o sea este mundo para cumplir Su misión, empero, nos vamos a Tarshish (que representa los placeres mundanos, como lo vemos en el libro de Yejezquel). Igualmente, Hashem siempre nos da oportunidades para volver en Teshuvá, sin importar que estemos en las profundidades del mar.

Finalización

La primera Mitzvá que hacemos al terminar Kipur es Arbit, donde se agrega Atá Jonantanu, ¡qué mejor que hacerla concentrados! De todos modos, el Jazán no debe extenderse de más por la debilidad de las personas.

Para poder comer y tomar, hay que hacer Habdalá sin besamim, perfume, a pesar de que caiga en Shabat. Igualmente, para salir de la duda si se dice o no si cae en Shabat, al terminar Habdalá, se bendice por el perfume.

Es muy bueno comenzar a construir la Sucá (o estudiar del tema) y decir, si se puede, Birkat HaLevaná, para demostrarLe a Hashem que vamos de Mitzvá en Mitzvá.

En la comida después de Kipur, es bueno decir Birkat HaMazón y a pesar de que caiga Kipur en Shabat, se dice Magdil y no Migdol.

sábado, 31 de mayo de 2014

Shabuot

Shabuot
Costumbres
v Comemos alimentos con leche y miel:
Ø Ese día los Iehudim no conocían las reglas de Cashrut, entonces, comían leche; igualmente, por más que supieran las reglas bien algunos, no podían matar a los animales ya que recibimos la Torá en Shabat.
Ø Asimismo, la Torá es comparada a las leche ya que nos llena y a la miel porque su estudio y su recompensa es dulce.
Ø Moshé fue puesto en la canasta y encontrado por la hija de Paró en Shabuot. Cuando ella quería que tome leche de nodrizas egipcias, no quiso, ¿cómo la boca que hablará con Hashem, tomará leche de mujeres impuras? De acá que comemos leche y nos fijamos que sea Casher (queso, yogur…).
Ø La guematria (valor numérico) de Jalab (leche), es 40, representando los 40 días que Moshé estuvo en Har Sinai para recibir la Torá; y la de Jalabí (lácteo), 50, por los días entre Pesaj y Shabuot.
Ø Por la Tierra prometida a nosotros en la Torá, Israel, de la cual se dice que mana leche y miel.
Ø La Torá es tan necesaria para la subsistencia del judaísmo como la leche para un bebé.
Ø La leche es blanca, color que representa la pureza. Los Iehudim en Har Sinai estaban muy puros y preparados para recibir la Torá. Así también debemos estar nosotros siempre.
Ø Ambas provienen de impureza, pero se vuelven Kasher: la leche de la sangre (prohibido comerla) y la miel de la abeja (un insecto). Esto nos incentiva a volver en Teshuvá sin importar de la familia que venimos, todos nos podemos volver Tzadikim.
v Nos quedamos estudiando Torá toda la noche: El que lo hace, tiene asegurado que en ese año no va a morir ni le va a pasar nada malo, a él o a su familia. Esto es porque los Iehudim se quedaron dormidos el día de la entrega de la Torá. No lo hicieron con malas intenciones: sabían que cuando uno duerme, una parte de la Neshamá (alma), está con Hashem, más que cuando estamos despiertos. Empero, Hashem no quiere que no nos ocupemos de nuestro cuerpo, sino que espiritualicemos las tareas mundanas (comer bendiciendo y educadamente, charlar con amigos sin decir Lashón Hará…).
v Decorar el Beit Cneset con flores y plantas lindas ya que así estaba el Har Sinai en la entrega de la Torá.
v Leer Meguilat Rut: porque
Ø En Shabuot nació y murió el rey David, que es nieto de ella.
Ø Shabuot y Meguilat Rut caen en la época de la cosecha del trigo.
Ø  Rut aceptó la religión de su suegra Naomí por propia voluntad, como nosotros hacemos en Shabuot.
v Leer Tehilim: lo escribió el Rey David.
Las Midot (cualidades) de Rut
v Tzniut (recato): Cuando llega a Beit Lejem con su suegra Naomí, van a buscar espigas de trigo para hacer pan que se hayan caído y que los pobres pueden tomar. Cuando la ve Boaz (el dueño del campo), le llama la atención que:
Ø Se agachaba recatadamente cuidándose de que no se le vea nada.
Ø No hablaba de más con los trabajadores de la tierra.
Ø Cuando hablaba, lo hacía en tono bajo.
v Emuná (fe en Hashem): Ella creyó en Hashem en todo momento, hasta en los más difíciles. Por más que podía en cualquier momento regresar a su vida en el palacio, prefirió acompañar a su empobrecida suegra y confió en que Hashem la ayudaría. En recompensa por haberse convertido sin condiciones favorables o intereses, fue la abuela de David HaMelej y de ella vendrá el Mashiaj.
Nombres
v Jag Matan Torá: Por la entrega de Hashem de la Torá. Está en presente y en la Torá no dice explícitamente cuándo la recibimos porque no hay un día específico para recibirla y mejorar, siempre es el momento indicado.
v Jag HaShabuot: porque contamos 7 semanas (Shabuot) desde Pesaj y según nuestra mejora en esas semanas, así será nuestra Torá en el año.
v Jag HaKatzir: de la cosechas, en Israel es la época de cosecha.
v Jag HaBikurim: En la época del Beit HaMikdash llevaban los primeros frutos al Templo, en agradecimiento por ser los “primogénitos” de Hashem.
En Shabuot, Hashem y Moshé dijeron los Aseret HaDiverot (10 mandamiento). Las  segundas Lujot (tablas) fueron entregadas recién en Iom Kipur.
10 mandamientos
       I.   Yo soy Hashem tu D”S, que te saqué de Egipto.  La Mitzvá es creer que Hashem es nuestro D”S y es el Creador.  Hashem sabe todo, lo que decimos, pensamos, hacemos y actuamos.
    II.   No tendrás otros dioses.  Solo hay que servir a Hashem, nos está prohibido servir a cualquier otro ser, cosa, persona, etc.
  III.   No jurar en nombre de Hashem en vano.  No hay que decir ni jurar en nombre de Hashem, inútilmente, o en falso: No hice la tarea y juro en nombre de Hashem que si la hice o decir, te juro que el cielo es azul, porque es obvio.
 IV.   Recuerda el día del Shabat para santificarlo porque Hashem creó el mundo en 6 días y el séptimo, descansó.  Hay muchas maneras de hacerlo, una, por ejemplo, es separar parte de las compras especialmente para Shabat o llamar a todos los días “primer/segundo/tercero/etc. día desde Shabat”.
    V.   Honrarás a tu padre y a tu madre. El que cumple esta mitzva es recompensado con larga vida y Olam habá. Parece que repetir dos veces “y a” (ve et en hebreo) es redundante, pero es para incluir también a los abuelos, mayores, hermanos más grandes, padrastros…
 VI.   No asesinarás. Tampoco ser amigos o socios de asesinos.
VII.   No cometerás adulterio.  Se refiere a no casarse con mujeres/hombres no judías/os, o casadas/os. Para la mujer, tener varios esposos. Si una mujer casada no sabe si su esposo vive, hasta no saberlo con exactitud, no se puede casar y se la denomina Aguná (“abandonada”), cosa que pasaba cuando los hombres iban a las guerras y a veces no volvían.
VIII.   No robarás o secuestrarás. Aunque sea una cosa mínima.
 IX.   No darás en falso testimonio. No importa que sea para ayudar a un amigo, o perjudicar a un enemigo, no lo debemos hacer
    X.   No codiciarás. Si vemos que alguien tiene algo que queremos, no tenemos que molestarlo para que nos lo dé o venda.
Jodesh Siván en el desierto
Primer día: llegaron al desierto de Sinai
Segundo día: Hashem les pregunto si querían la Torá y respondieron Naasé (haremos) beNishmá (y escucharemos). Una explicación es que Naasé significa lo que dice, la Torá escrita y Nishmá, cumpliremos la Torá oral
Tercer día: La Torá dice que se prepararon por tres días (hasta el 6 de Siván). También Moshe limita el Har Sinai
Sexto día: (Shabat) Escucharon los diez mandamientos. Según otras explicaciones, la Torá se recibió el 7  ya que Moshé dijo que se preparasen 4 en vez de tres días. Igualmente, se festeja Shabuot según el decreto original de Hashem, que se reciba el 6.
Bikurim
En Shabuot los que tenían campo, llevaban sus primeros frutos. En Israel hay 7 frutos que Hashem la bendijo: estos son: granada, aceituna, trigo, cebada, higo, uva y dátil.
Cuando comemos de estos frutos, no decimos la Brajá común (boré nefashot) después de las comidas, en cambio decimos al hamejiá (trigo, cebada), al haetz (frutos de Israel) o al hahguefen (vino o jugo de uva).
¿Quieren la Torá?
Esta es una pregunta que Hashem hizo a todos los pueblo, para que después no dijeran que nunca les habían preguntado. Vamos a ver que respondieron 3 pueblos: Edom (que venía de Esav), Moab e Ishmael (el hermanastro de Itzjak)
·         Edom: ¿Que dice la Torá? Les respondieron: No mataras. No, la Torá no es para nosotros, a nosotros Itzjak nos bendijo con ser buenos guerreros.
·         Moab: ¿Que dice en la Torá? Les respondieron: No cometerás adulterio. No, la Torá no es para nosotros, nuestro pueblo sale del adulterio, ya que provenimos de los hijos que tuvo Lot con sus hijas, pensando que no había mas personas en el mundo. Lo dice el nombre de nuestro pueblo: Del padre.
·         Ishmael: ¿Que dice en la Torá? Les respondieron: No robarás. No, la Torá no es para nosotros, dicen de nosotros que todo lo que vemos, lo robamos.
Otros puntos importantes del Jag
v La unión. Cuando acampamos en Har Sinai, estando a punto de recibir la Torá, se dice VaIjan (en singular, acampó). Esto lo explica Rashí: acamparon como un solo hombre, con un solo corazón (intención). Igualmente, cuando los Mitzrim perseguían a los Iehudim hacia el mar, también figura Vaianos, y viajó. Rashí explica: con un solo corazón, como un solo hombre, al revés que los Iehudim. Esto significa que estaban unidos sólo por la misión, pero luego al desaparecer, se desunirían y se pelearían entre ellos otra vez. Nosotros no. Siempre estamos juntos, sin importar la causa.
v Los chicos son los testigo de la Torá. Ellos son la continuidad del judaísmo, por eso debemos educarlos a que la sigan.
v La Torá es de todos. Por eso  fue entregada en el desierto, que nunca es propiedad privada.

v La humildad. Se aprende de las montañas: todas querían que la Torá sea entregada sobre ellas, por su hermosura, altura… Empero, se dio en Har Sinai, que era baja y no orgullosa.