domingo, 3 de noviembre de 2013

Perashat Vaietze

Yaakov se estaba escapando a Jarán. En el camino estudió día y noche sin dormir por 14 años en la Ieshiva de Shem y Ever. Después de haber salido, pasó por Har HaMoriá (donde se hizo Akedat Itzjak), pero se dio cuenta de que no había parado y volvió. En recompensa, Hashem le acortó el camino.  Hizo Tefilá y se quedo dormido sobre 12 piedras. Soñó que ángeles subían y bajaban escaleras del cielo. Cuando se levantó, todas las piedras se habían unido en una sola ya que peleaban por sobre quién apoyaría la cabeza Yaakov.
Cuando llego a Jarán se encontró con Rajel, la hija de Laván, el hermano de Rivká. Se saludaron y después de un tiempo de conocerse, le pidió el matrimonio. Ella sabía que su padre era un mentiroso y que le daría a su hermana Lea, así le dio a Yaakov unas señales para que sepa si era ella. Estas eran las tres Mitzvot especiales de la mujer: Hadlakat Neirot (velas), Jalá y Nidá (pureza familiar).
Yaakov arregló con Laván que trabajaría para él  7 años por Rajel.  El día de la boda llegó y Laván le dio a Lea en vez de a Rajel. Rajel le había dicho las señales a su hermana para que no pase vergüenza. Yaakov habló con Laván y le dijo que trabaje 7 años más por Rajel (pero que se case a la semana siguiente) y que le había dado a Lea primero ya que era la mayor.
Con Lea tuvo 6 hijos y una hija (Reubén, Shimón, Leví, Iehudá, Isajar, Zevulún y Diná)  y con Rajel 2 (Iosef y Biniamín). También se caso con las sirvientas de ambas (Bilhá y Zilpá) y tuvo 2 hijos con cada una (Dan y Naftalí y Asher y Gad).

Se escaparon y Rajel se llevó las cosas idólatras de su padre para que no las use. Laván se dio cuenta y los siguió. Tuvo un sueño que le decía que no le haga nada a Yaakov y así lo hizo. Les pregunto si las tenían y le respondieron que no. Igualmente, él las busco. A Yaakov le molesto que haya desconfiado de él  aunque le sirvió muy fielmente por 20 años (7 por Lea, 7 por Rajel y 6 más para poder quedarse en su casa), así que dijo que el que lo haya hecho, no esté en este mundo (que muera) y así le pasó a Rajel, falleció al nacer Biniamín. Por eso nos tenemos que cuidar con nuestra habla.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Perashat Toledot

Rivká por fin, luego de muchos años, estaba embarazada. Estaban muy felices, pero ella sentía grandes dolores. Por ello, fue a visitar al profeta de Hashem, Shem el hijo de Noaj. Este le dijo que tendría mellizos, que se peleaban dentro de ella, ya que el mayor (Esav) luego serviría al menor (Yaakov), y no quería. Además, allí los bebés hicieron el trato que Yaakov se quedaría con todo lo espiritual y Esav, con lo material. Cuando estaba Cuando nacieron, Esav era peludo y rojo.
Cuando crecen, Itzjak los manda a estudiar a la Ieshivá. Mientras Yaakov disfrutaba, Esav contradecía todo lo que le decían, se escapaba a cazar, simulaba cumplir Mitzvot pero, realmente, no hacía nada. Lo que podemos aprender de él es como honraba a su padre: siempre le daba los mejores cortes de carne, en persona, vestido con sus mejores ropas y no hacía averot frente a él.
Un día, cuando tenían 15 años, Esav había vuelto de cazar con mucho hambre. Mientras, Yaakov cocinaba lentejas, ya que estaban de duelo por la muerte de Abraham. Esav, al ver la comida, le exige a su hermano que se la dé. Yaakov le pide a cambio su primogenitura y Esav acepta.
Como había hambruna, Itzjak quería ir a Egipto como su padre, pero Hashem no lo dejó, porque estaba en un nivel muy elevado para ir a un lugar tan impuro como Egipto. Por ello fueron a la tierra de los Pelishtim. Itzjak fingió, como había hecho su padre, que Rivká era su hermana, para que no lo maten si se querían casar con ella. Avimelej, el rey, los descubrió, pero no les hizo nada, porque ya conocía la historia de Sará con el rey anterior, es más, los protegió. Itzjak se enriqueció mucho, los sirvientes del rey lo celaron y para que no haya problemas, Avimelej les pidió si se podían ir.
Mientras se estaban yendo, Itzjak pidió a sus sirvientes que caven un pozo, para ver si había agua y así era. Los Pelishtim decían que era suyo, pero cuando se lo apropiaron, se secó.  Cuando le fue devuelto a Itzjak, volvió a salir agua. Este pozo fue llamado Eisek (lucha), ya que lucharon por él.
Itzjak pide que le caven otro pozo más, del cual sale agua y se repite lo mismo que con el anterior (se lo sacan y devuelven). A este lo llamaron Sitna (disturbio) ya que lo molestaron.
Cavan otro más, pero no se repite lo que paso con los anteriores. A este lo llamo Rejovot (alivio), ya que por fin lo dejaron de molestar.
Estos tres pozos representaban los tres Batei HaMikdash: los primeros dos fueron destruidos, pero el tercero, cuando llegue el Mashiaj (en nuestros días, Amén), nunca será destruído.
Había llegado el momento en el cual Itzjak quería bendecir a Esav, el primogénito (no se había enterado del trato hecho). Por ello, le pidió que vaya a cazar algo para comer. Al escuchar esto, Rivká, le dijo a Yaakov que se haga pasar por su hermano, vistiendo pieles (para parecer peludo como su hermano). Igualmente, Itzjak no lo vería, ya que era ciego.
Al entrar a la habitación de su padre, Yaakov lo saluda cortésmente, no como lo haría su hermano. Itzjak igual, al tocarlo, creyó que era Esav. ¿Cómo no se dio cuenta? Esav sabía que Yaakov se haría pasar por él, y seguramente, también hablaría como él. Por consiguiente, le dijo a su padre que se comportaría como Yaakov. Pero los pensamientos de Esav eran erróneos, Yaakov no se atrevería a hablarle a su padre descortésmente.
Itzjak lo bendice, diciéndole que sus campos den muchos frutos, que todas las naciones lo sirvan y que el que lo maldiga, que sea maldecido y los que lo bendigan, sean bendecidos.
Al entrar Esav a lo de su padre, se da cuenta de que alguien ya había recibido la bendición. Estaba seguro de que había sido su hermano y estaba muy enojado con él. Igualmente, Itzjak lo bendice, diciéndole que vencerá a todos, menos a su hermano mientras se comporte como dice la Torá.

Rivká le aconseja a Yaakov que se escape a Jarán, a lo de su hermano Laván, hasta que se calme el odio y enojo de Esav y que se busque una esposa de su familia.

martes, 22 de octubre de 2013

Perashat Jaie Sara

Esta Perashá se llama Jaié Sará (la vida de Sará). Si habla de su muerte, ¿por qué se llama así? Esto es porque cuando una persona muere, a veces sus enseñanzas también lo hacen. Así no fue con Sará: todas las Benot Israel (Iehudiot) tomamos su ejemplo hasta el día de hoy.
Cuando ella fallece a los 127 años, no dice en el Jumash “127”, sino que dice 100 años, 20 años y 7 años debido a que cuando tenía 100, parecía de 20 y cuando tenía 20, de 7. Esto es por su belleza física y por ser una Tzadeket (una niña de 7 años no tiene averot, pecados).
Mientras ella vivió, habían 3 milagros: las nubes de Shejiná (presencia divina) de Hashem estaban sobre su carpa; la Jalá siempre era abundante y bendecida y las velas de Shabat que prendían duraban hasta el siguiente Shabat. Cuando falleció, todo esto se fue hasta que Itzjak se casó con Rivká.
Para enterrarla, Abraham eligió Meharat HaPajpelá. Hashem lo guió hasta allí, con un cabrito el cual se había escapado del grupo; Abraham lo persiguió y sintió el aroma al Gan Eden. Abraham quería la comprar para que después no se arrepientan del obsequio a toda costa, pero Efrón, el dueño de la tierra, se la quería regalar. Insistió Abraham y finalmente pago 400 monedas de plata, mucho dinero. Efrón hablo mucho e hizo poco; lo contrario a lo que nos recomienda la Torá y a lo que hizo Abraham con los tres ángeles en la Perashá pasada, Vaierá: les dijo que sólo les daría un poco de pan, un lugar para dormir y agua para lavarse, pero les terminó preparando un banquete digno de reyes.
El nombre de Mearat (cueva de) HaMajpelá viene de la palabra Kaful (doble). Hay varias explicaciones:
·         La cueva tenía 2 pisos, pero sólo el de abajo se usaba para enterrar
·         Allí están enterradas 4 parejas: Adam y Java, Abraham y Sara, Itzjak y Rivká y Iaakov y Lea.
·         Adam HaRishon era tan alto, que para ser enterrado Hashem lo debió doblar
Abraham quería casar a su hijo Itzjak, por ello mando a Eliezer, su fiel sirviente, a buscar una muchacha de su familia, no de donde estaba ya que no tenían buenas cualidades. Hashem hizo un milagro de que se le acortara el camino hasta Jarán (donde vivía la familia de Abraham). Mereció esto ya que en vez de darle a Itzjak a su hija, buscó la mejor chica. En realidad, Eliezer tenía un gran Ietzer HaRá de darle a su propia hija, pero lo venció haciendo tefilá a Hashem.
Eliezer pensó que Itzjak merecía una chica hospitalaria, bondadosa y caritativa. Por ello  rezó a Hashem de que si una mujer le preguntaba si quería que le de agua al él y a los camellos, esta sería la elegida.
Hashem cumplió su pedido, siendo la futura esposa Rivká, hija de Betuel, sobrino de Abraham. Eliezer le regaló aros y pulseras, hermosas, de oro con diamantes (como adelanto de las grandes riquezas que llevaba consigo y las que luego le serían dadas). Rivká lo llevó a su casa, para presentarlo a su familia, y que les hable de Abraham.
Rivká tenía un hermano muy malvado, Laván, quien invitó a Eliezer a la casa sólo porque quería que le dé riquezas como a Rivká, pensando que si por agua, Eliezer le dio a Rivká joyas, a él por una comida, le daría muchas riquezas. Betuel pensaba igual, pero peor: lo quería envenenar. Puso el veneno en el plato de Eliezer pero un Ángel lo cambio por el suyo y Betuel murió.
Al día siguiente, Eliezer vuelve con Rivká. Al entrar a la carpa con Itzjak, los tres milagros de Sara vuelven.

Finalmente, Abraham fallece muy anciano, ya habiéndosele cumplido todos sus deseos, como ser padre, ver a su hijo Itzjak casarse y que Ishmael volvió en Teshuvá. Es enterrado con Sará en Mearat HaMajpelá.

Refuah Shelema

Por favor, R"SH para Nissim Gabriel ben Debora

lunes, 21 de octubre de 2013

jueves, 17 de octubre de 2013

domingo, 13 de octubre de 2013

Perashat Vaiera

Por más que Abraham Avinu se había hecho el Brit Milá hacía tan solo tres días, quería recibir invitados, por lo que primero envió a su sirviente Eliezer y luego fue corriendo él mismo a buscar personas. Hashem, para que no salga nadie y que Abraham se recupere, hizo que haga muchísimo calor.
Igualmente, al ver las ganas de Abraham de cumplir esta gran Mitzvá, primero, fue Él a visitarlo y luego envió a tres Malajim (ángeles). En el Pasuk no dice que Abraham vio tres ángeles, sino tres hombres para demostrarnos que él no los recibía a pesar de su dolor por ser Malajim, sino por ser personas. También, porque en su casa, era tan normal ver ángeles, como seres humanos.
Los Malajim sólo tienen una función, por lo que Hashem mandó a:
·       Rafael: para curar a Abraham de los dolores del Brit Milá y salvar a Lot y su familia de la destrucción (salvar y curar es una única función).
·       Mijael: para dar la noticia del embarazo de Sará y del nacimiento de Itzjak un año después.
·       Gabriel: destruir Sedom y las ciudades que la rodeaban.
Abraham les dijo que les daría pan, agua para beber y lavarse los pies y sombra para dormir, mas les preparó un banquete digno de reyes con leche, manteca, Matzot (era Pesaj) y carne de tres terneritos.
La tierra de Sedom y sus ciudades vecinas, Amorá, Adma, Tzvoim y Tzoar, la cual no fue destruida con las primeras para que Lot pudiera ir a allí, mereció su duro castigo ya que como eran tan ricos por tener las tierras más fértiles del mundo y que cada vez que extraían un fruto del piso, también tomaban oro, creían que no necesitaban comportarse como Hashem requería para vivir bien. Sus leyes eran:
·        Cualquier visitante puede ser atacado y despojado de sus pertenencias.
·                  Cuando alguien dejaba el país, debía hacerlo sin dinero.
·                  El que ayudaba a alguien, debía ser asesinado.
·        Si se invitaba a extraños a un casamiento, al anfitrión se le sacaban sus ropas.
Abraham rezó por estas ciudades y por su sobrino Lot (sin la tefilá de su tío, no hubiera sido salvado), diciendo a Hashem: “si hubieran 50 justos allí, ¿las destruirías…? ¿Y si hubieran 45… 40…30…20…10?” Pero siquiera había un minián (10 personas) justas, así que dejó de pedir.
A Lot no le importaban las leyes de su país y deseaba invitar gente, aprendido de su tío Abraham, por lo que merodeaba por las calles en las noches. Cuando Gabriel y Rafael se disponían a destruir la ciudad, él los invitó a su casa. Otra explicación es que estaba durante esa noche en el portón de la ciudad ya que los jueces como él permanecían allí y en el Pasuk figura que los vio como Malajim (y no personas como Abraham), lo que nos viene a decir que si no fuera por ser ángeles, no los hubiera recibido.
La esposa de Lot era malvada, así que al ver a los invitados de su esposo, le pidió sal a un vecino diciéndole que tenía invitados, así mataban a su esposo por estar en contra de la ley del país. A los pocos minutos, todos ya sabían sobre el “terrible acto” de Lot, por lo que sitiaron su casa. Para que se vayan, Lot les ofrece a sus hijas (y no a sí mismo como hubiera hecho un Tzadik) para que hagan con ellas lo que quieran, pero los ángeles lo trajeron de vuelta a su casa.
Al amanecer, Rafael lo tomó sacándolo a él con dos de sus hijas solteras (las otras dos casadas y sus esposos no creían que serían destruidos) y su esposa. Les ordenó que no miraran hacia atrás ya que la Shejiná de Hashem estaba allí y también porque si no fuera por los rezos de Abraham, no se hubieran salvado y no merecían siquiera observar el milagro.
Abraham se mudó a Grar, una ciudad filistea. Allí sucedió lo mismo que en Egipto: Avimelej, el rey, tomó a Sará. Soñó que Hashem le decía que vuelva en Teshuvá y le pida perdón a Abraham y así hizo y le dio varios regalos, incluyendo a su propia hija (como hizo Paró con Hagar). Hicieron un tratado que decía que por tres generaciones, sus descendientes no se atacarían mutuamente.
Según una explicación, el quince de Nisán, Sará tuvo a Itzjak a los 90 años y Abraham a los 100. Todo el mundo fue bendecido por su nacimiento: los ciegos pudieron ver, los rengos caminaron… Nadie podía decir que lo habían adoptado o era hijo de otra persona ya que Itzjak era igual a Abraham.
Ishmael se puso celoso de su hermanito nuevo ya que sabía que a pesar de ser él el primogénito, Itzjak continuaría el linaje de su padre. Por ello, se desvió del camino de la Torá y comenzó a servir ídolos, a cazar y robar. Al ver esto, Sará pidió a su esposo que lo echara junto a Hagar y así hizo Abraham ya que Hashem le había dicho que haga todo lo que le diga Sará.

A los 37 años de Itzjak (otros opinan otras edades), Hashem le ordenó a Abraham que hiciera de su hijo un Korbán. Abraham fue a donde Hashem le indicó (donde luego sería el Beit HaMikdash) y cuando lo estaba por matar, una voz del cielo exclamó que no lo haga y en vez, haga Korbán de un carnero que pasó por allí.

Refuah Shelema

Por favor, R"SH para Niza bat Bahie

Refuah Shelema

Por favor, R"SH para Biniamin ben Ana

lunes, 7 de octubre de 2013

Refuah Shelema

Por favor, R"SH para Dan ben Sonia, un nene que lo operaron hoy.

Perashat Lej Leja

Abram ya era para Hashem un Tzadik y por ello Hashem lo pudo probar, ya que Él nunca nos pide algo que no podemos hacer.
Lo primero que Hashem le ordenó es que se vaya para él, Abram (Lej Lejá) al lugar donde Él le mostraría (pero sin decirle antes). ¿Por qué para él, acaso era bueno irse de su casa? Sí, ya que si lo hacía sería recompensado con descendencia, dinero, bendiciones efectivas y que su nombre sea una bendición (la gente dirá “qué seas como Abram”), los que lo bendigan serán bendecidos (plural) y el que lo maldiga será maldecido (singular)…
Ahora nos podemos preguntar ¿Quién luego de tantas cosas buenas no haría lo que le pidan? Esa la prueba, hacer todo LeShem Shamaim, en honor de Hashem, no por la recompenza.
Al escuchar esto, Abram salió con su esposa Sarai, su sobrino Lot y todas las personas a las cuales había hecho hacer Teshuvá. Cuando llegaron a destino, se desató en Eretz Israel una terrible hambruna por lo que decidieron irse a Egipto. Allí se dio cuenta de la belleza de Sarai, quien a pesar de haber soportado todo el viaje seguía hermosa. Otros opinan que de tanto recato que tenía Sarai, nunca le había visto siquiera los tobillos, pero para cruzar un arroyo, probablemente se le levanto muy poco la punta de la pollera, mostrando sus tobillos, los cuales hasta ellos eran preciosos.
Razonó que como los egipcios eran malvados, podrían secuestrarla y maltarlo a él, por lo que la puso en una caja. Luego, cuando la descubrieron y se la llevaron al palacio de Paró, dijo que era su hermana. Paró al verla, se quería casar con ella, pero cada vez que la tocaba, un ángel lo golpeaba y todos los del palacio se llenaron de ampollas. Finalmente, ella confesó que estaba casada y los obligó a irse con muchos regalos valiosos.
Abram y su compañía volvió a Eretz Cnaan por el mismo camino que a la ida para poder pagar los hospedajes en los cuales había parado. Allí se separó de Lot ya que no alcanzaban los terrenos para el ganado de ambos y también por las peleas entre sus empleados: los de Abram decían que sólo se podía pastar en campos públicos y en los otros había que cubrir las bocas de los animales con bozales, mientras que los de Lot no lo veían necesario. Lot se fue a vivir a Sedom cuyos habitantes son muy malvados pero los campos son fértiles.
Hubo una guerra entre cuatro reyes (entre los cuales estaba Amrafel (Nimrod)) y otros cinco reyes, la cual ganó la minoría, demostrando su fortaleza. Entre los cautivos estaba Lot, por lo tanto, Abram con su sirviente Eliezer solos fueron a rescatarlo y lo lograron ya que cuando tiraban tierra, se convertía en flechas.
En recompensa de haber sido salvado, el rey de Sedom le dijo que le entregue a los cautivos y que se quedara con toda la riqueza, pero Abram no aceptó siquiera un hilo ya que Hashem es el que da la Parnasá (sustento) y así no diría “yo enriquecí a Abram y no su D”s.”
Abram temía que se le hubieran acabado los méritos luego de tantos milagros, pero Hashem lo consoló diciéndole que todo había sido hecho por Su nombre y Abram tendría su merecida recompensa en el Olam HaBá. Lo único que pidió fue descendencia.
Hashem le prometió a Abram que sus hijos tendrían Eretz Canaán, en el futuro Israel, a lo cual Abram preguntó cómo sabría él que sería así, si se lo merecería a pesar de sus pecados. Le pidió que tomara tres becerros y tres cabritos (que representaban a los reyes no judíos), tres ciervos y una tórtola (reyes persas y griegos) y un palomino (judíos). Con todos haría Korbanot y luego los cortaría en partes, menos con el palomino quien pasaría volando entre ellas, significando que los Iehudim vencerían a todos los demás pueblos.
Luego, Abram soñó con la esclavitud de los judíos en Egipto y su redención, y asimismo los distintos exilios (Babilonia, Media/Persia, Grecia y Roma). Hashem le dio para elegir entre el castigo de los exilios o el Gueinam, infierno; a lo cual eligió la primera opción.
Ya habían pasado diez años y Sarai no había tenido ningún hijo, por lo que decidió darle a Abram como esposa a su sirvienta Hagar, la hija de Paró, quien quedó embarazada al poco tiempo. Por ello, alegó que Sarai no era lo que aparentaba, una Tzadeket, quien era estéril y ella rápidamente había sido bendecida. Sarai se enojó con su marido por dos cosas: por no hacer nada luego de ver que Hagar la avergonzaba; y porque rezó a Hashem que le dé hijos (a él, pero no a ambos). Abram le respondió que haga con Hagar lo que quiera.
Sarai le echó su mal de ojo y Hagar perdió el bebé. Hagar se escapó al desierto, pero Hashem mandó ángeles para traerla de vuelta y prometerle que tendrá un hijo llamado Ishmael, que significa “Hashem escuchó tu sufrimiento.”
A la edad de 99 años, Hashem le ordenó que sea íntegro, tamim, que consistía en cumplir Sus órdenes y hacerse el Brit Milá. Hashem les cambió los nombres él y a Sarai:
·     Abram a Abraham: Dejarás de ser padre de Aram (Ab Aram) y serás el padre de muchas naciones (se le agregó la Hei de Hamón).
·     Sarai a Sará: Sarai significa mi princesa/ministra, ahora, sacándole la Iud, significará princesa/ministra de todo el mundo.
·     La Iud (según la guematria, 10) de Sarai pasó a ser una Hei (5) para el final de su nombre y otra para Abraham.
Hashem le ordenó que cada varón a los ocho días de vida judío o de posesión de un judío (esclavo) se le deba hacer el Brit Milá. En mérito de cumplir esta Mitzvá Hashem lo recompensó con un hijo, Itzjak.

Abraham se hizo el Brit Milá a plena luz del día, sin importarle las burlas de los Goim o de los burlones.

Baruj Daian Emet

Lehilui Nishmat Rabi Jaim Obadia Iosef ben Georgia, el Rab Obadia Iosef.

jueves, 3 de octubre de 2013

Refuah Shelema

Por favor, R"SH y exito para Karen bat Sofia, a quien luego de esperar un año, por fin puede ser transplantada de pulmón, de sólo 31 años y mañana la operarán BH, por 9 hrs. Para unirse a la cadena por ella, Halajotlh.com/maraton

domingo, 29 de septiembre de 2013

Nueva lista de Refuah Shelemá

¡¡Ya está actualizada!! Pueden mirarla donde dice "Lista de Refuah Shelema".

Si quieren agregar a alguien o saben que alguien no debería estar, por favor, manden un mail a: melu.h@hotmail.com 
Este blog y todas las cosas que uno aprenda de él es en Refuah Shelema de: 
Mujeres Hombres
Abigail bat Dennisse Elena Lea Abraham ben Leila
Aliza Catalina bat Rajel Daniel Nissim ben Ruth Leonor
Beatriz bat Paula Dob ben Lea
Dive bat Victoria Elías Eliahu ben Miriam
Dvora Lea bat Java Ieshaiahu ben Jana Etel
Edit bat Jazmín Jaim Hershl ben Mírele
Guila bat Batia Jaim Menajem Mendel ben Jana
Guila bat Feigue Jaime ben Latife
Mazal bat Simja Manuel ben Mariela
Miriam Shoshana bat Rosa Meir ben Sofía
Rajel Shulamit bat Celia Rajel Netanel ben Lea
Rujama bat Miriam Pesaj ben Sara
Shoshana bat Shulamit Salvador ben Rosa
Toube bat Rosa Shlomo ben Reize
Tzipora bat Sara Shmuel Rafael ben Blume
Tzivia bat Jana Tinok ben Mijal
Yael Jaia bat Sara Laura Yehuda ben Shoshana

Perashat Noaj

La vida antes del Mabul, diluvio, era muy buena: todos llegaban a conocer a sus nietos mínimo (vivían cientos de años); eran gigantes, podían arrancar árboles de raíz por ejemplo; no existían las enfermedades o sufrimientos; cuando sembraban, la cosecha les duraba para los siguientes 40 años; y el clima siempre era el mejor, no habían estaciones. Por esto, pensaban que no necesitaban a Hashem y cometían todos los peores pecados que puede haber, como idolatría, derramamiento de sangre, adulterio, robo (de propiedad, mujeres, objetos, cosecha, animales, etc.). Los jueces  y animales mismos eran malvados…
Igualmente, luego de diez generaciones desde Adam, nació un hombre que; junto con su esposa Naamá y sus hijos Shem, Jam y Iafet; no se contagió de las personas que lo rodeaban. “Perfecto en su generación”, este Pasuk tiene varias interpretaciones:
·        Era justo sólo comparado a su generación, pero si hubiera vivido en otra época no hubiera destacado
·        Se pudo mantener piadoso a pesar de su entorno
·        No hacía más de lo esperado (como Abraham, que sin importarle que se acababa de circuncidar, fue a buscar invitados)
Hashem le dice a Noaj de su plan de mandar un Mabul, diluvio, por los pecados de los hombres y sólo él y sus descendientes, siete parejas de cada animal casher y una de cada taref sobrevivirán a él (también Og, quien se les vendió como esclavo para la eternidad). Por lo tanto, debería construir un arca, donde en el piso inferior irían los restos, en el del medio la comida y en el superior, los humanos. Noaj tardó 120 años en construirla, soportando las burlas de la gente (en vez de volver en Teshuvá por su próximo trágico destino), pero nunca pidió (como Moshé) que no sean castigados, misericordia o les insistió que recapaciten.
El 17 de Jeshbán del año 1656 (desde la creación), comenzó el Mabul, empezando como una simple llovizna para seguirle dando a la humanidad otra oportunidad de salvarse y permanecieron en el arca por 12 meses, sin descansar ya que tenían que alimentar a cada uno y uno de los animales. La lluvia duró 40 días, en los cuales llegó a cubrir más de 7,5 m sobre las montañas más altas (las personas medían eso, por si alguien se subía a las cimas de ellas), pero no era agua normal, tenía fuego y materiales tóxicos. Luego de cesar de llover, el agua comenzó a bajar y 40 días después del 1 de Av, mandó un cuervo (animal conocido por su maldad y taref lo que significaba que sólo eran dos) para ver si el agua había bajado y si por alguna razón moría en el camino, era su castigo por sus pecados, pero igualmente el ave volvió y por orden de Hashem, Noaj lo dejó pasar.
Esperó 7 días y mandó una paloma quien no pudo encontrar lugar para vivir. Después de una semana hizo lo mismo y esta vez volvió con una rama de olivo (que sacó del Gan Eden seguramente, ya que toda la tierra estaba destruida, pero había algo de tierra seca ya que para llegar hasta allí, debió parar para descansar). Luego de otros 7 días, la volvió a mandar y no regresó.
Cuando Hashem les permitió salir, lo hicieron y al ver la Tierra desolada, Noaj se lamentó, a lo que Hashem le respondió que ¡hubiera rezado antes! Como símbolo del pacto entre Hashem y la humanidad de que no volvería a mandar un diluvio, puso el arcoíris, y cada vez que merezcamos ser castigados, aparece en el cielo así volvemos en Teshuvá.
De ahí en adelante, les fue permitido comer carne. Con algunos animales Casher, Noaj hizo Korbanot para Hashem.
El nieto de Jam, hijo de Noaj, quien salió del arca con tez oscura, era conocido como Nimrod (significa: “incitó a revelarse contra Hashem”), Amrafel (ya que tiró a Abraham al horno caliente) o simplemente Kush como su padre (debido al color de su piel).
Cuando este tenía 40 años, hubo una guerra entre los descendientes de Jam y Iafet, la cual ganaron los primeros comandados por Nimrod a quien coronaron como rey y se autoproclamó una deidad. Luego, toda la población se estableció en Babel (Babilonia).
Allí se les ocurrió construir una torre muy alta, que llegara al cielo, con varios propósitos para hacerla:
1.     Para prevenir un segundo Mabul o en el caso de otro diluvio, poder subir allí para protegerse. Ellos no creían que lo había mandado Hashem, sino que era natural que cada 1656 años, caiga un diluvio y tenían que prevenirlo.
2.     Para adorar ídolos allí.
3.     Para colocar un ídolo con una espada en la mano demostrando que querían luchar con Hashem.
Sólo hubieron cinco personas que no ayudaron a la construcción de la torre de Babel: Abram (décima generación desde Noaj), Noaj, Shem  y dos de sus hijos (Ever y Ashur).
Cada grupo de personas (citadas anteriormente, según su propósito para construir la torre), fue castigado de otra manera, luego de darles una oportunidad de volver en Teshuvá merecida por estar unidos:
1.     Fueron dispersados por el mundo, devolviéndolos a donde pertenecía cada uno.
2.     Se transformaron en monos, demonios o espíritus.
3.     Antes todos hablaban hebreo, pero de ahí en adelante, existen 70 idiomas, lo que provocó que nadie entendiera al otro y ante el pedido de algo, le daban otra cosa. Finalmente, la mitad de la humanidad fue asesinada.
El tercio más bajo de la torre fue tragado por la tierra, el superior fue incendiado y el que quedó, permaneció sobre la tierra.
Los astrólogos de Nimrod le dijeron que veían que nacería un muchacho quien le ganaría (Abram), por lo que mando a matar a todo varón que naciera, en total fueron 700.000. La esposa de Teraj, futuro padre de Abram, una persona con un cargo muy importante, acababa de tener a Abram, por lo tanto se escapó con él a una cueva y Teraj les dio para matar al hijo de su sirvienta diciendo que era el suyo. Cuando Nimrod se dio cuenta que su plan no tuvo efecto, canceló su decreto y Abram pudo volver a su tierra.
Teraj tenía un negocio de ídolos, el cual dejó por un tiempo a cargo de su hijo. Abram rompió todas las estatuas menos la más grande, a la cual le puso una espada. Al volver su padre, le dijo que se habían peleado y solo sobrevivió una. Teraj le gritó: “¡Los ídolos ni se mueven!” a lo que Abram le respondió: “Entonces, ¿para qué los servís, si no hacen nada?
Un día Teraj llevó a Abram al palacio de Nimrod donde Abram destruyó los ídolos y como castigo, fue encarcelado por 10 años y finalmente fue lanzado al fuego donde no se quemó por tres días enteros.

Luego, Abram se casó con su sobrina Sarai, quien era estéril. Abram, Sarai, Teraj y su esposa Amtalai y Lot, hermano de Sarai, se fueron a vivir Jarán. Abram esparció por todo el mundo el nombre de Hashem.

sábado, 28 de septiembre de 2013

martes, 17 de septiembre de 2013

Perashat Bereshit

La primera Perashá del año.
La primera letra de la Torá es la  ב (bet), de  בראשית (Bereshit) ¿Por qué no la  א (alef), la primera letra del alfabeto Hebreo? Esto se debe a que cuando Hashem creó el mundo, hizo lo material, y no necesariamente todos eran justos, Tzadikim; hasta a veces todo lo contrario. A lo material lo tenemos que colocar en segundo plano, pero tampoco olvidarlo, sino, moderarlo. Igualmente, Hashem recompensó a la Alef, la hizo la primera letra de los diez mandamientos, de lo espiritual.
La Torá fue creada por Hashem 2000 años antes que el mundo, era como la maqueta de un arquitecto. Si la Torá decía que hay que honrar a los padres, Hashem hizo que la persona los tuviera; si decía que no se pueden ingerir ciertos animales, los creaba para poder no comerlos…
El primer día de la creación: En este día, Hashem hizo todas las cosas que luego crearía, pero sin forma, tal como cuando una mujer prepara una comida, primero hace las salsas, las carnes, etc. y luego une todo. Creaciones:
·        Cielo (en estado fluido, en el segundo día se solidificó)
·        Tierra, de la nada. Hay tres explicaciones, que el cielo se creó primero, que la tierra, o ambos al mismo tiempo.
·        Luz, no es como la que conocemos, del sol o electricidad; está reservada para los Tzadikim y el Mashiaj, permite ver todo el universo y lo que sucederá.
·        Tiempo, un día duraría 24 horas, luz de día y oscuridad de noche
Segundo día:
·        Todo estaba cubierto de agua, pero en ese día Hashem separó las aguas (Maim) de la Tierra de las del cielo, que es fuego (Esh) y de aquí sale el nombre hebreo del cielo, Shamaim, que es la unión de esh y maim.
·        Gueinom/infierno: donde van los reshaim, malvados
·        Ángeles, no los hizo el primer día para que nadie piense que fueron partícipes en la Creación. Sólo tienen una labor.
De todos los días se declara: “y fue bueno”, menos éste, ya que el Gueinom fue creado y hubo separación (entre las aguas) que nunca es buena.
Tercer día:
·        Antes el agua cubría toda la superficie, en este día, Hashem las juntó en ríos, océanos, etc.
·        Árboles, que todos tenían frutos, pero fueron castigados por no cumplir la orden de Hashem de que también su madera sea deliciosa.
·        Pasto, que no creció hasta que Adam rezara por la lluvia
·        Gan Eden/ paraíso: donde fue puesto originalmente Adam, y donde luego irían los Tzadikim.
Cuarto día: Fueron creados el Sol y la Luna, del mismo tamaño. La Luna se quejó diciendo que no pueden haber dos reyes con igual esplendor, y Hashem la castigó haciéndola más chica ya que el que busca honor, éste se le escapa. Igualmente, le regaló las estrellas.
Quinto día:
·        Aves
·        Peces
Fueron bendecidos con multiplicarse muchísimo
·        Leviatán, un monstruo marino del cual, cuando llegue el Mashiaj, comeremos todos y con su piel se hará una Sucá donde entrará todo el Pueblo
Sexto día: Rosh HaShaná, 1 de Tishré
Creó los animales ya crecidos, pero no fueron bendecidos a causa de la víbora la cual haría pecar a Adam y Javá (Eva). Luego de todo, Hashem formó al ser humano, como un anfitrión que primero sirve la mesa y después trae a los invitados; para que nadie diga que Hashem tuvo un socio en la creación; y para que nadie se pueda vanagloriar, ya que hasta un bicho fue hecho antes que nosotros. Somos llamados Bnei Adam (hijos de la Tierra literalmente), ya que de ella fuimos creados, con el agregado de la Neshamá (alma), que es una parte de Hashem mismo.
Antes de insuflarle la Neshamá a Adam, Hashem le mostró todas las futuras generaciones. Fue creado como un adulto, pero sin instinto del mal (Ietzer hará)
Ya en el Gan Eden, Hashem le pidió que nombrara a los animales así podría ver su inteligencia. Al hacer esto, Adam se dio cuenta que era el único sin pareja, la pidió y Hashem se la concedió (luego se quejaría de ella por hacerlo pecar, más aún lo hubiera hecho si no era por su deseo). Para hacerlo, lo durmió y la creó de su costilla (para que sea Tznuá, recatada, como la costilla que está oculta). Por esto, las mujeres están en un grado más elevado: fueron creadas de algo ya santo, con Neshamá, a diferencia del hombre, que lo fue de la Tierra.
La Mitzvá de Adam y Java era NO COMER DEL ÁRBOL DE CONOCIMIENTO; si lo comieran, no tendrían vida eterna.
La serpiente quería persuadir al ser humano de comer el fruto prohibido, y para hacerlo le preguntó a Javá si podían comer de todos los árboles y ella le respondió que de todos menos uno, al cual siquiera lo podía tocar (Adam agregó está prohibición para no tentarse, pero no le explicó a su esposa la verdadera orden de Hashem). La serpiente la empujo y así toco el árbol; usando esto como escusa para convencerla: había desobedecido la “orden” de Hashem, empero su castigo no se había cumplido. Por lo tanto, pudo terminar de persuadirla de comer el fruto, y ella pecó. Al hacerlo, se dio cuenta que su castigo se avecinaba y dijo: “si yo muero, mi esposo morirá también”, y él comió ya que se lo dio como jugo y no se distinguía qué árbol era. Asimismo hizo con todos los animales para que los acompañen al mundo terrenal. El Ietzer hará (instinto del mal) se les unió, su altura disminuyó a 50 metros y la vida de Adam se redujo a 1000 años (un día para Hashem), de los cuales regaló 70 al rey David, quien si no fuera por este regalo hubiera vivido tan solo unas horas
Como castigo, la serpiente, perdió el habla, sus patas, sería la más odiada de todos los animales, lo que coma tendrá gusto a tierra y llevará veneno en su boca.
Adam y Javá estuvieron sólo un día en el Gan Eden, ya que en el mismo día que fue creado, pecó. Debería haber sido expulsado al instante, pero el Shabat lo protegió y recién salió Motzaé Shabat
Séptimo día: Shabat
En este día, Hashem dejó de crear cosas nuevas, menos la santidad del día mismo, la corona de la creación. Todas nuestras ganancias son calculadas en Rosh HaShaná/Iom Kipur menos los gastos para Mitzvot como educación, Shabat, Jaguim… así que uno nunca se empobrecería por embellecer las enseñanzas de la Torá.
Cuando Javá fue creada, tuvo cinco hijos que nacieron ya crecidos: Caín con su melliza y Hevel con sus dos mellizas. Ambos se casaron con sus hermanas, pero Caín quería una de las hermanas de Hevel para sí. Ellos tenían distintas personalidades, mientras que Hevel era pastor y justo, su hermano era agricultor a pesar de la maldición de Hashem sobre la tierra.

Adam llamó a sus hijos para que le hagan Korbanot a Hashem. Hevel trajo los mejores corderos que tenía, pero Caín semillas de lino, las peores. Hashem sólo aceptó lo del primero ya que vio su buena intensión. Cada vez estaba Caín más enojado con su hermano, así que, buscando un pretexto para matarlo, le dijo que dividieran el mundo: él se quedaría con la tierra y las plantas; y su hermano con todo lo móvil. Le comenzó a gritar: “Andate que aquí, estás pisando mis pertenencias” hasta que lo termina matando. Hashem permitió que lo hiciera ya que Hevel miró de más la Shejiná de su Korbán y se enorgulleció de que había sido aceptado.

Perashat VeZot HaBeraja

Es la última perashá de la Torá, se lee en Simját Torá. Esta perashá es de las bendiciones de Moshé a Am Israel en su último día de vida en este mundo
Para ayudar a que las Brajot se cumplieran, Moshé primero alababa a Hashem y luego decía nuestros méritos, como que fuimos el único pueblo que aceptó la Torá y siquiera preguntamos que decía en ella.
Moshé también bendijo a cada Shevet en particular:          
ü Reubén: que no disminuyan en cantidad, sino que vivan y no mueran. Ellos estaban especialmente en peligro al vivir fuera de Eretz Israel, pudiendo ser atacados por los demás pueblos. Asimismo, iban al frente de la guerra
ü Shimón: No fue bendecido ya que hizo idolatría y pecó con midianitas, su jefe Zimrí, llevó a su carpa a la hija de Balak.
ü Iehudá: Moshé sabía que los reyes saldrían de esta tribu, así que pidió que Hashem escuche las Tefilot de sus monarcas en momentos difíciles
ü Leví: En mérito a que no se unieron a los demás cuando pecaban (espías, becerro de oro, quejas por el man…), que tengan riquezas (para que puedan estudiar y enseñar sin preocupaciones) y que sus enemigos sean destruidos.
ü Biniamín: Hashem ama especialmente a esta tribu ya que Biniamín (el hijo de Iaacov), fue el único que nació dentro de Eretz Israel, no se involucró en la venta de Iosef, ayudaba a su padre a caminar cuando ya era mayor y en toda su vida nunca pecó. Por ello, el Beit HaMikdash fue construido en sus tierras.
ü Iosef (Menashé y Efraim): Sus tierras serán las mejores, las más fértiles, con más agua… Iehoshúa (sucesor de Moshé) era de Efraim
ü Zebulún e Isajar: Ellos hacían un trato: mientras que Zebulún trabajaba, Isajar estudiaba todo el día; después, compartían todo (riqueza de Zebulún y mérito de estudiar Torá de Isajar). Fueron bendecidos con abundancia en encontrar piedras preciosas y peces caros, entre otras cosas, así ambos shevatim podían estudiar.
ü Gad: Como vivirían fuera de la tierra prometida, fueron bendecidos con la fuerza para luchar (además, iban al frente de la guerra). Moshé serían enterrado en sus dominios
ü Dan: Serían fuertes, pero no tanto como Gad (fuera de Israel). El Iardén, río que riega la tierra, comienza en Dan
ü Naftalí: Estarán muy felices en sus tierras, ya que habrán abundantes peces, por estar en territorio del río Kineret. También, tendrán ricos frutos
ü Asher: Se multiplicarán mucho y su hijas serán hermosas, meritorias para reyes y Cohanim guedolim. Tendrán muchísimo aceite de oliva, así lo pueden vender y en sus montañas encontrarán hierro y cobre. También, fueron bendecidos con fuerza durante toda su vida.
Siguió bendiciendo a todo el pueblo en conjunto, con que no deberán temer a los enemigos, sino que ellos tendrán miedo de nosotros

A la mitad del día, Hashem ordenó a Moshé que suba a Har (montaña) Nevó. De allí, Hashem le mostró que parcela le correspondería a cada Shevet y lo que sucedería a lo largo de la historia. Tres ángeles le prepararon una campa de oro con piedras preciosas, almohadas de seda y sábanas de lino, para que Moshé se acueste, y finalmente, Hashem lo besó y su alma salió de su cuerpo. Hashem mismo lo enterró, y nadie sabe ni sabrá dónde, así ninguna persona lo idolatra. Su sucesor fue Iehoshúa bin Nun y lo obedecieron como a Moshé.
Simjat Torá
En este día se termina y empieza nuevamente a leer la Torá. El que sube a la Torá en la última aliá de la Torá se llama Jatán Torá y el que sube a la primera, Jatán Bereshit. Se sacan todos los Sifré Tora y se hacen 7 “Hakafot” (vueltas), alrededor de ellos, cantando y bailando. En Israel, se celebra el mismo día que Shminí Atzeret.
¿Por qué todos los años volvemos a empezar la Torá, acaso ya no la estudiamos muchas veces? Lo hacemos ya que no hay manera de conocerla completamente, cada detalle, cada Midrash, Rashi, etc. Siempre vamos a encontrar algo nuevo. También, es para repasar, sino, nos olvidamos y cada vez cumplimos las Mitzvot menos, jas veshalom.
Shminí Atzeret
Es una fiesta aparte, por más que caiga el día siguiente a Sucot; por ello, decimos Sheejeianu y la tefilá no es igual a la de Sucot. Tampoco tenemos la Mitzvá de vivir en la Sucá.
Desde este Jag, se cambia en la amidá “Morid HaTal” por “Maasiv HaRuaj”; pero NO se cambia “Barejenu” por “Barej Alenu”/ “vetén berajá”. Esto se debe a que empieza la temporada de lluvias en Israel.

Los tres Jaguim que caen seguidos (Sucot, Shminí Atzeret y Simjat Torá) tienen algo muy lindo en común: la Mitzvá de estar alegres.