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domingo, 6 de julio de 2014

Perashat Pinjas

En la perashá anterior (Balak), el rey de Moav-Midián (se habían aliado en contra de Israel) había mandado mujeres goiot para hacer pecar a los Iehudim. Zimrí, el jefe de Shimón, se había llevado a una de ellas a su carpa, llamada Kozví, hija de un gobernador importante de Moav, y Pinjás, el nieto de Aharón, los mató. En el Pasuk dice “Pinjás ben Eleazar ben Aharón HaCohen”. ¿Acaso no era suficiente aclarar quién era el padre? O, al ser descendiente de Aharón, ¿no era obvio que iba a ser Cohén? Algunos comentaristas explican: antes de este suceso, Pinjás y sus descendientes no iban a ser Cohanim, sino que solo aquellos descendientes de Aharón que nacieron luego de la consagración de los Cohanim. Acá nos aclara que él sí es Cohén. Por otro lado, algunos Iehudim estaban enojados con Pinjás por haber matado a un líder. Al recordar a su querido por todos, antepasado, se dieron cuenta de que seguía en sus mismas sendas de bien.
Hashem estaba muy enojado con los midianim-moabim, y por eso los quería castigar a través de una guerra, pero antes, quería contar a los Iehudim, porque los que pecaron con las mujeres habían muerto en una plaga (24.000 hombres) o por el tribunal de justicia (muchísimos más). En ese censo, no fueron incluidos Moshé y Aharón ya que era para saber entre cuántos se dividiría la Tierra (cuanto más numerosa era la tribu, más tierra tenía) y ellos no entrarían a ella.
Moshé anunció que la Tierra de Israel se repartiría entre los hombres (no mujeres, ellas obtendrían la porción de sus maridos). Las hijas de Tzelafjad, que eran cinco, sin hermanos y huérfanas de padre, no recibirían una porción. Ellas hablaron con Moshé, le preguntó a Hashem y dijo que ellas tenían razón. Estipuló: si hay un hombre que fallece sin hijos varones, heredarán las hijas mujeres, si no tiene, sus hermanos, si no, a sus tíos paternos, si no, a su pariente más cercano.
Moshé pide a Hashem, como sabía que no entraría a Israel, que designe un buen líder, por lo que Hashem le dijo que sería Ioshúa bin Nun, un discípulo de Moshé.
Al final de esta perashá, vemos leyes de Korbanot:
·        Korbán Tamid (diario): Todas las mañanas (hasta Shabat), se hacía un Korbán Olá (totalmente quemado) a un cordero; un korban minjá (de harina) y uno de vino (nesej). A la tarde, se ofrendaba uno minjá y otro nesej.

·        Korbán Musaf: se hacía en Shabat, Rosh Jodesh y en Jaguim.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Perashat Vaishlaj

Yaakov no se había encontrado con su hermano Esav hacía ya 20 años y no sabía si lo había perdonado, por lo tanto, mandó mensajeros a los cuales instruyó palabra por palabra lo que deberían comunicar. Volvieron diciendo que Esav se aproximaba con un vasto ejército de 400 generales con cada uno 400 soldados.
Hashem le había prometido que lo protegería, pero temía que su familia haya pecado o que los méritos de Esav por los 20 años que pudo cumplir con la Mitzvá de honrar a los padres lo hagan ganar. Por ello, se preparó para la batalla de tres maneras:
1.     Tefilá
2.     Caros regalos para Esav
3.     Alistamiento para la batalla: se dividirían en grupos, así, si uno lucha, el otro se puede escapar
Así nosotros nos tenemos que también preparar para un emprendimiento (viaje, negocio, prueba, etc.): rezar, alegrar al otro (gobernante, enemigo, al que no sale de viaje…) con regalos y también hacer nuestra parte (“alistarnos”, estudiar, hacer cuentas…).
Yaakov se había olvidado unas vasijas del otro lado del río, así que lo cruzó (esto nos demuestra el valor que le tenemos que dar a cada cosa, sin importar su valor, ya que estaríamos despreciando lo que Hashem nos da) y allí se encontró con el ángel de Esav. Lucharon toda la noche, le dislocó la cadera, pero la pelea finalizó cuando se hizo de día y el Malaj (ángel) debía alabar a Hashem. Yaakov le pidió que lo bendiga, pero este no quería. Antes de volver al cielo, le cambió el nombre por Israel, que significa “quien luchó con ángeles y humanos y ganó”.
Yaakov salió a recibir a Esav y se le inclinó 7 veces. En respuesta, su hermano lo abrazó y besó, con intención de morderlo, pero no pudo hacerlo debido a que su cuello se tornó mármol.
A Diná, la hija de Lea, le llamó la atención  un espectáculo se la calle y salió sin avisar a verlo. El rey Shejem la raptó para tomarla como esposa. Luego, el padre de Shejem va a hablar con Yaakov para pedirle permiso para la unión, pero le dijo que no tenían Brit Milá y no se podía casar con ellos. Por ello, todos los del lugar, se hicieron el Brit. Leví y Shimón seguían enojados y al tercer día de la circuncisión, el punto de mayor debilidad tras el Brit Milá, los mataron a todos. Esto estuvo mal ya que se los consideraban Iehudim. En total eran 24.000 los asesinados.
En el camino de vuelta, nace Biniamín de Rajel, pero la madre muere y es enterrada allí para que en un futuro, cuando sean exiliados, puedan ir a su tumba y rezar en su mérito. Cuando estaba por fallecer, Rajel lo había llamado Ben Oní, hijo de mi sufrimiento, pero Yaakov le cambia el nombre a Biniamín.

Itzjak pudo llegar a ver a sus nietos por unos 21 años y fallece a los 180.

sábado, 22 de junio de 2013

Perashat Pinjas

En la perashá anterior (Balak), el rey de Moav-Midián (se habían aliado en contra de Israel) había mandado mujeres goiot (no judías) para hacer pecar a los Iehudim. Zimrí, el jefe de Shimón, se había llevado a una de ellas a su carpa, llamada Kozví, hija de un gobernador importante de Moav (según otra explicación, hija del rey Balak), y Pinjás, el nieto de Aharón, los mató.
Hashem estaba muy enojado con los midianim, y por eso los quería castigar a través de una guerra, pero antes, quería contar a los Iehudim, porque los que pecaron con las mujeres habían muerto en una plaga (24.000 hombres) o por el tribunal de justicia (muchísimos más).
Moshé anunció que la Tierra de Israel se repartiría entre los hombres (no mujeres, ellas obtendrían la porción de sus maridos). Las hijas de Tzelafjad, que eran cinco, sin hermanos y huérfanas de padre, no recibirían una porción. Ellas hablaron con Moshé, le preguntó a Hashem y dijo que ellas tenían razón.
Moshé pide a Hashem, como sabía que no entraría a Israel, que designe un buen líder, por lo que Hashem le dijo que sería Ioshúa bin Nun, un discípulo de Moshé.
Al final de esta perashá, vemos leyes de Korbanot:
·        Korbán Tamid (diario): Todas las mañanas (hasta Shabat), se hacía un Korbán Olá (totalmente quemado) a un cordero; un korban minjá (de harina) y uno de vino (nesej). A la tarde, se ofrendaba uno minjá y otro nesej.

·        Korbán Musaf: se hacía en Shabat, Rosh Jodesh y en Jaguim.