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domingo, 17 de agosto de 2014

Perashat Ree


La perashá comienza con el pasuk “Mirá (reé), hoy presento ante ustedes la Berajá y la kelalá (maldición)”. Dice mirá y no escuchá, ya que el testimonio visual es mucho mayor al auditivo. Si uno ve algo, sabe que es verdadero, pero no es el caso de si lo escucha. El hecho de que seremos bendecidos si cumplimos la Torá (en este mundo y/o en el venidero), es real y definitivo.

Hashem les ordena que cuando entren a la Tierra, una parte del pueblo mirará hacia Har (montaña) Guerizim para decir las bendiciones y otra a Har Eval para las maldiciones.

Hay un Pasuk que dice “Shemor uShamata…”, literalmente, “cuidá y escuchá todo lo que Te ordeno”. Su explicación es: estudiá y cumplí, ya que la única forma de realmente observar las Mitzvot bien es estudiando y repasando sus Halajot y detalles.

En esta perashá, hay muchísimas Mitzvot, pero sólo nombraré algunas…

·       Destruir ídolos y objetos de idolatría: En Israel no debe haber ni un ídolo. En la diáspora no debemos tener ídolos, pero no hace falta hacerlo con los de los vecinos goim. Las ciudades con nombres de ídolos, deben ser cambiados.

·       Sólo se pueden hacer Korbanot donde Hashem diga: El lugar generalmente es el Beit HaMikdash (o el Mishkán), pero hubieron épocas que se permitía hacerlos donde uno necesitara. Son realizados por los Cohanim. Ahora los reemplazamos con la Tefilá, pero siempre esperando volver a hacerlos.

·       Esta prohibido comer sangre: Para los egipcios, era una forma de idolatrar, cuando lo hacían, podían predecir el futuro.

·       Shejitá: Moshé enseña como matar un animal para que sea Casher, de la manera de que no sufra ya que justo cuando lo toca el cuchillo (bien filoso), el animal pierde la conciencia (se rompen ciertas venas/neuronas sólo presentes en animales Casher que van directamente al cerebro).

·       Copiar costumbres de Goim: es muy importante no hacer las cosas que los Goim hacen, ya que es el primer paso de la asimilación, la causa principal del alejamiento de judíos en nuestra época. Que no nos de vergüenza “parecer judíos”. Esto incluye hablar como es debido, sin palabras feas; actuar con recato y humildad; etc.

·       Profetas falsos: Está prohibido escucharlos, por más que hagan milagros o pruebas increíbles, demostrando que lo que dicen es verdad. Uno se da cuenta de que lo son si hablan por un Ídolo o si dicen que Hashem les dijo que dejen de cumplir o modifique una Mitzvá para siempre.

·       “El Mesit”: Es quien hace que otros hagan idolatría. Merece la pena de muerte.

·       Prohibición de raparse: no se puede hacerse una pelada.

·       Kasher: Se vuelven a explicar las leyes de cashrut, ya dichas en Perashat Sheminí. Hay una lista de animales Kasher (con pezuña partida y rumiantes) y de los que aparentemente son Kasher (sólo tienen la pezuña partida y no rumiantes o viceversa). Dicen los Jajamim que si se llegara a encontrar una nueva especie de animal que cumpla con sólo una de las dos condiciones de Kashrut y no está en la lista, sería Casher. De todos modos, nunca ocurrirá, ya que Hashem Quien creó el mundo y todo lo que contiene es El único que conoce todas las especies. Los nombra específicamente para mostrarnos Su grandeza.

·       Cancelación de deudas en el año de Shemitá: Cada 7 años, hay que dejar la tierra de Israel descansar. Al séptimo, se lo llama Shemitá. Todas las leyes de Shemitá son sólo para Israel, menos la de anulación de deudas: todos los préstamos hechos en el año de Shemitá, pueden solamente ser cobrados ese año. Esto no incluye los préstamos a Goyim, que igualmente se pueden cobrar.

·       Tzedaká: En el desierto no se podía dar Tzedaká ya que todos eran ricos y justos, pero Moshé lo enseñó ya que sabía que algunos de sus descendientes no los serían. La mejor manera de cumplir con esta Mitzvá, es en secreto y/o dándole al otro la posibilidad de que no necesite más de ella (por ejemplo, dándole trabajo o un préstamo).

·       Dar regalos al esclavo judío: Cuando se robaba algo y el ladrón no lo podía reponer, el Beit Din se lo daba como esclavo al perjudicado por seis años. Al terminar el plazo, el amo le tenía que dar una provisiones, pre estipuladas por la Torá.

miércoles, 16 de julio de 2014

Perashat Matot


Cada palabra o promesa que decimos, es muy importante. Es mejor, cuando decimos que haremos algo, agregar “belí neder”, sin prometer. Si un día hacemos una promesa, (por ejemplo: nunca usaré una remera amarilla) y nos damos cuenta que no la queremos o podemos cumplir, hay dos maneras de anularla:

·       Presentarse delante de tres hombres

·       Presentarse de un Sabio que conozca las leyes de Atarat Nedarim, anulación de promesas

En ambos casos, te preguntan (seguimos con el ejemplo de la remera): “¿si hubieras sabido que no eran tan fea, lo habrías prometido?” El que hizo la promesa lo niega, y ya se le anuló.

Es mejor, nunca prometer que haremos algo, a menos que sea que se esté en un peligro extremo o prometer cumplir una Mitzvá (si nos ayuda a hacerlo).

Estas no son las únicas maneras de anular una promesa: un padre que escucho de su hija entre 12 y 12 y medio, hacer una promesa que no le gustó, la puede anular, pero hasta el anochecer; al igual que un marido con su esposa.

Hashem le dijo a Moshé que hagan guerra contra los Midianim, como castigo de haber mandado mujeres para hacer pecar a los Iehudim. Le contó que al finalizar la guerra, moriría. A pesar de ello, Moshé se apuró a juntar los 12.000 hombres que había pedido Hashem.

Ninguna persona quería ir a la guerra, acelerando así la muerte de su gran líder. Por ello, se hizo un sorteo. En la batalla, murió Bilam, cinco príncipes Midianitas, y capturaron mujeres y niños.

Moshé al ver a los capturados, dijo que las mujeres causantes del pecado sean muertas.

Elazar ben Aarón, enseñó que para hacer Casher un utensilio utilizado con comida caliente Taref, había que sumergirlo en agua hirviendo. Podía ser de cualquier material, menos porcelana (o plástico). Si compramos uno nuevo, hay que sumergirlo en la Mikve (pileta ritual, cuya agua es de lluvia o en el mar).

Gad, Reubén y la mitad de Menashé, pidieron quedarse con las tierras en los alrededores de la tierra, que habían conquistado. Moshé aceptó, con la condición de que luchen contra los enemigos de Israel, y sólo volverían a sus tierras hasta que se haya repartido el país.

sábado, 28 de junio de 2014

Perashat Balak

Los Iehudim estaban pasando por Moav, a cuyos integrantes pidieron que los dejaran pasar, pero se negaron. Al escuchar que acababan de vencer a Sijón y Og (gigantes), se aterraron, ya que sabían que ellos no les ganaban a través de su fuerza a sus enemigos, con solo hacer tefilá y decir el nombre de Hashem, salían victoriosos. Pensaron que la única manera de dominarlos, era a través de hechiceros. Uno de ellos era Bilam, conocido por que se cumplan todas sus maldiciones e interpretar sueños. Practicaba magia negra, algo prohibido totalmente, ya que se usan los poderes de la impureza. Además, era profeta de Hashem a pesar de ser Goi para que no digan los pueblos que su hubieran tenido un Nabí entre ellos, hubieran aceptado a Hashem.
Balak, el rey de Moav, envió mensajeros a Bilam con dinero para convencerlo que maldiga a los Iehudim. Bilam les dijo que le preguntaría a Hashem y (obviamente) no lo dejó. Se lo comunicó a los mensajeros, pero volvieron con más riquezas.
Bilam insistió a Hashem y lo dejó ir, pero con la condición de que no maldijera a los Iehudim. En el camino, de repente, su asna se desvió. Bilam la golpeó, y siguió caminando. Luego, el animal se volvió a detener y llevó a su amo hacia unas piedras que hicieron que Bilam quedara rengo y lo volvió a golpear.
Dicen nuestros jajamim que estas piedras eran el monumento que Laván (antepasado de Bilam) y Yaakov habían erigido cuando hicieron un pacto de paz (Galed). Se chocó justo con ellas para recordarle del tratado y que no continúe.
Siguió camino, pero de pronto se detuvo. Bilam le pegó y este empezó a hablar como un humano. Le dijo:- Bilam, ¿no sabes que por los Iehudim se creó el mundo? ¿Para qué me pegas?
Bilam estaba tan enfocado en su objetivo, que ni le llamó la atención que un animal hablara. Lo que había hecho que la asna no siguiera las órdenes de Bilam fue que un ángel con una espada se puso delante de él. Hashem abrió los ojos de Bilam y vio al ángel. Se asustó y confesó haber pecado, pero no de corazón.

Balak y Bilam se prepararon para maldecir a los Iehudim. Bilam sabía que cada día Hashem por un mínimo instante está enojado con nosotros, así que espero hasta que sucediera. Pero no paso, Hashem contuvo su ira a nuestro favor. Al empezar a hablar, Bilam no pudo maldecir, sino que bendijo. 

martes, 18 de marzo de 2014

Perashat Shemini

Esta Perashá habla de que el octavo día de la inauguración del Mishkán, los hijos de Aharón, Nadav y Avihu, querían hacer un Korbán especial para Hashem. Sin preguntar, pensaron, que lo mejor sería hacer el Korbán del Ketoret (incienso) en el Kodesh HaKodashim. Esto les estaba prohibido y al hacerlo, murieron. ¿Por qué Hashem los castigo tan severamente? Hay varios motivos:
·        Si no lo hacía, las demás personas pensarían que se podía hacer lo que querían cuando querían en el Mishkán o que no era tan grave.
·        Aharón por haber hecho el becerro de oro merecía que sus 4 hijos mueran, pero por el mérito Moshe se dividió a la mitad el castigo.
·        Habían tomado vino e hicieron el Korbán, cosa totalmente prohibida.
Aharón y su esposa Elisheva, al ver los cuerpos de sus hijos, se pusieron a llorar, pero Moshe los fue a consolar diciendo que habían muerto Leshem Shamaim, en honor a Hashem. Así dejaron de llorar y aceptaron los decretos de Hashem como lo hacen los Tzadikim. Por esto, Aharón fue recompensado con que Hashem mismo le hablase consolándolo. Lo que le dijo fue: un Cohen no debe tomar vino antes de hacer los Korbanot, sino, muere.
También nos habla de los animales Kasher:
Para que lo sea, tiene que tener las pezuñas partidas y ser rumiante.
Hablando de pescado, tiene que tener escamas y aletas. Si lo va a comprar a una pescadería que el dueño no es observante/goi, tiene que mostrárselas, no se las puede sacar antes.

Tampoco se pueden comer bichos o cosas que se arrastran. Por eso hay que revisar muy bien las comidas. Recomiendo la página (en inglés, pero con muchas imágenes explicativas) http://www.dinonline.org/Bedikat/almonds/ con la explicación de como revisar la comida.

martes, 7 de enero de 2014

Perashat Beshalaj

Los Iehudim ya habían salido de Egipto, pero ahora tenían que llegar a Eretz Israel.  Había dos caminos, uno más corto que pasaba la tierra de los Pelishtim (Filisteos), el cual no eligieron porque a la primera batalla, los Iehudim querrían volver a Egipto. En cambio, Hashem los condujo por alrededor de la tierra de los Pelishtim, y entrarían a la Tierra Prometida por el lado Este.
Para guiarlos en el desierto, Hashem mandó una nube de día y una columna de fuego por la noche. Además, seis nubes más: una en cada punto cardinal, una arriba y otra debajo de sus pies para protegerlos del calor, frío, escorpiones, atacantes...
Los Mitzrim quieren que vuelvan,  y salen a perseguirlos ya que realmente el trato era para volver a los tres días en los cuales harían korbanot a Hashem.  Hashem ordena a Moshé que los Iehudim retrocedan, así los egipcios estarían más cerca.  Al darse cuenta los Bené Israel de que eran perseguidos, se aterraron. Hashem hizo que la nube que los guiaba, vaya detrás de ellos, así atrapaba las lanzas.
Moshé les dijo que siguieran camino, a pesar que lo único que había era el Iam suf (mar Rojo/de los juncos).  Primero entró Najshón ben Aminadav y cuando el agua le llegaba al cuello, Hashem abrió las aguas.  Cuando salió el último Iehudí, las aguas se cerraron, ahogando a cada uno de ellos. Todos los Mitzrim habían entrado en el mar, y eran castigados terriblemente. Por más que quisieran salir, no podían. Al salvarse, los judíos, cantaron una canción profética en agradecimiento, Shirar HaIam que la decimos en la tefilá de Shajarit (Vaiosha y Az Iashir Moshé…).
Ahora se estaban dirigiendo a Har Sinai, donde luego recibirían la Torá. En el camino, Hashem los probó con falta de agua en Mará (una ciudad cuya agua es muy amarga). Moshé tiro una rama de olivo (amarga) y se hizo dulce.
Al pasar un mes, se les acabó la comida, y se quejan del hambre. Les fueron a pedir pan y carne (la carne no era necesaria, ya veremos como Hashem les da igual). Las características de sus comidas:
v Pan: Llamado Man. Los llenaba. Era blanco y tenia gusto a comida frita en miel. Los tzadikim, podían sentir el gusto que querían. Caía todas las mañanas menos el sábado, pero el viernes ración doble.
v Carne: Llamado Slav. Para comer, darse el gusto. Era un ave que venía del norte al desierto en busca de calor. Cuando llegaban, estaban tan cansadas, que volaban bajo y eran fáciles de agarrar. Caía de noche, no podían presenciar el milagro.
La medida que tenían que agarrar era de un omer (4 litros aprox.), aunque tomen de menos o de más, siempre tenían lo mismo.  Los que sobraba del Man, se derretía y se convertía en agua para tomar; pero si tomaban de más por miedo a que al día siguiente Hashem no mandaría, se volvía gusanos.
Este milagro del Man que se derretía no duro todo el tiempo, en cambio después para obtener el agua Hashem ordenó a Moshé que golpeara una roca, de la cual saldría agua y los acompañaría toda la travesía. La llamaron la fuente de Miriam porque sabían que era en merito suyo.

Hashem les envió a Amalek a que los atacaran. Moshé subió a una montaña a hacerle tefilá a Hashem. Toda la guerra estuvo con las manos levantadas. Al final, ganaron.

sábado, 22 de junio de 2013

Perashat Pinjas

En la perashá anterior (Balak), el rey de Moav-Midián (se habían aliado en contra de Israel) había mandado mujeres goiot (no judías) para hacer pecar a los Iehudim. Zimrí, el jefe de Shimón, se había llevado a una de ellas a su carpa, llamada Kozví, hija de un gobernador importante de Moav (según otra explicación, hija del rey Balak), y Pinjás, el nieto de Aharón, los mató.
Hashem estaba muy enojado con los midianim, y por eso los quería castigar a través de una guerra, pero antes, quería contar a los Iehudim, porque los que pecaron con las mujeres habían muerto en una plaga (24.000 hombres) o por el tribunal de justicia (muchísimos más).
Moshé anunció que la Tierra de Israel se repartiría entre los hombres (no mujeres, ellas obtendrían la porción de sus maridos). Las hijas de Tzelafjad, que eran cinco, sin hermanos y huérfanas de padre, no recibirían una porción. Ellas hablaron con Moshé, le preguntó a Hashem y dijo que ellas tenían razón.
Moshé pide a Hashem, como sabía que no entraría a Israel, que designe un buen líder, por lo que Hashem le dijo que sería Ioshúa bin Nun, un discípulo de Moshé.
Al final de esta perashá, vemos leyes de Korbanot:
·        Korbán Tamid (diario): Todas las mañanas (hasta Shabat), se hacía un Korbán Olá (totalmente quemado) a un cordero; un korban minjá (de harina) y uno de vino (nesej). A la tarde, se ofrendaba uno minjá y otro nesej.

·        Korbán Musaf: se hacía en Shabat, Rosh Jodesh y en Jaguim.

sábado, 15 de junio de 2013

Perashat Balak

Los Iehudim estaban pasando por Moav, a cuyos integrantes pidieron que los dejaran pasar, pero se negaron. Al escuchar que acababan de vencer a Sijón y Og (gigantes), se aterraron, ya que sabían que ellos no les ganaban a través de su fuerza a sus enemigos, con solo hacer tefilá y decir el nombre de Hashem, salían victoriosos. Pensaron que la única manera de dominarlos, era a través de hechiceros. Uno de ellos era Bilam, conocido por que se cumplan todas sus maldiciones e interpretar sueños. Practicaba magia negra, algo prohibido totalmente, ya que se usan los poderes de la impureza. Además, era profeta de Hashem a pesar de ser Goi para que no digan los pueblos que su hubieran tenido un Nabí entre ellos, hubieran aceptado a Hashem.
Balak, el rey de Moav, envió mensajeros a Bilam con dinero para convencerlo que maldiga a los Iehudim. Bilam les dijo que le preguntaría a Hashem y (obviamente) no lo dejó. Se lo comunicó a los mensajeros, pero volvieron con más riquezas.
Bilam insistió a Hashem y lo dejó ir, pero con la condición de que no maldijera a los Iehudim. En el camino, de repente, el su asno se desvió. Bilam lo golpeó, y siguió caminando. Luego, el animal se volvió a detener y llevó a su amo  hacia unas piedras que hicieron que Bilam quedara rengo y lo volvió a golpear. Siguió camino, pero de pronto se detuvo. Bilam le pegó y este empezó a hablar como un humano. Le dijo:- Bilam, ¿no sabes que por los Iehudim se creó el mundo? ¿Para qué me pegas?
Bilam estaba tan enfocado en su objetivo, que ni le llamó la atención que un animal hablara. Lo que había hecho que el asno no siguiera las órdenes de Bilam fue que un ángel con una espada se puso delante de él. Hashem abrió los ojos de Bilam y vio al ángel. Se asustó y confesó haber pecado, pero no de corazón.

Balak y Bilam se prepararon para maldecir a los Iehudim. Bilam sabía que cada día Hashem por un mínimo instante está enojado con nosotros, así que espero hasta que sucediera. Pero no paso, Hashem contuvo su ira a nuestro favor. Al empezar a hablar, Bilam no pudo maldecir, sino que bendijo.