domingo, 5 de julio de 2015

Bein HaMetzarim

Bein HaMetzarim (“entre las desgracias”, días entre 17 de Tamuz a Tishá veAb)

Estas prohibiciones y costumbres, son hasta el 10 de Av al mediodía, ya que el Beit HaMikdash se siguió quemando hasta ese momento.

Desde el 17 de Tamuz, no se puede:

Ø Escuchar música (canciones acompañadas de instrumentos). Lo mejor, es tampoco cantar, pero durante las Tefilot y Shabat se es menos estricto
Ø Bailar, de cualquier manera
Ø Hacer/ir a fiestas alegres
Ø (ashkenazim) Cortarse el pelo o afeitarse
Ø Estrenar ropas importantes, por las que hay que decir Sheejeianu
Desde Rosh Jodesh Av, no se puede:
v Cortarse el pelo o afeitarse (ashkenazim acostumbran desde el 17 de Tamuz y sefaradim en la semana que cae Tishá VeAb), pero se puede peinarse
v Cortarse las uñas, solo en honor a Shabat (menos que sea el Shabat anterior a Tishá veAb) o por una mitzvá (para la mujer, ir a la Mikve)
v Comer carne (algunos acostumbran desde la semana que cae Tishá veAb (desde Shabat Jazón hasta el 9 de Av))
v Comprar ropas nuevas
v Decir Sheejeianu
v Comer carne (ashkenazim, no comen en el día de Rosh Jodesh, pero sefaradim recién desde el 2 de Av). Esto incluye carne vacuna y de pollo, pero se permite pescado. En Shabat se puede comer carne
v Tomar vino (según sefaradim, se puede para hacer Habdalá y Birkat HaMazón). Se permite tomar otras bebidas alcohólicas, pero lo mejor es abstenerse de ellas
v (ashkenazim) Bañarse el cuerpo completo (algunos permiten un baño rápido con agua fría o en partes, o sea, menos de la mitad del cuerpo) y vestir ropas limpias (para que no se consideren limpias, tienen que haber sido usadas por aprox. Media hora o si no, tirarlas al suelo)

Shabat Jazón: Es el Shabat anterior a Tishá veAb. Se lee Perashat Devarim.

Este año no hay shabúa shejal bo porque Tishá beab cae domingo. 

17 de Tamuz

Sucesos malos:
v Fueron rotas las primeras Lujot (tablas) por el becerro de oro: el Pasuk dice que las lujot se rompieron (y no que Moshé las rompió). Nuestros jajamim enseñan que las tablas pesaban muchísimo y Moshé sólo las podía cargar porque las letras (kedushá) las llevaban para arriba. Ante la falta de santidad en el campamento, ellas se fueron y por eso se le cayeron a Moshé y se rompieron.
v En el primer Beit HaMikdash, se dejó de hacer el Korbán diario por falta de animales por el sitio a la ciudad: durante el sitio a la muralla, cuando se les acabaron los animales que tenían guardados para hacer Korbanot, empezaron a intercambiar monedas de oro por animales. Un día, en vez de mandar un animal casher, pusieron un cerdo.
v Se puso una estatua en el Hejal del Beit HaMikdash
v Empezaron a romper la muralla de Yerushalaim (segundo Beit HaMikdash, según el Talmud Ierushalmi, también los del primero)
v Apostomus quemó un Sefer Tora: siendo un indicio de las futuras quemas de libros.
Lecciones para nuestra vida diaria (del Rab Dines y Rab Netanel Duer)
·       No rompamos lujot- no abandonemos nuestros principios.
·       No interrumpamos el korbán hatamid (diario): no abandonemos el estudio diario de Torá y la Tefilá.
·       No rompamos las murallas de Yerushalaim: pongámonos vallas para cuidarnos de no caer en averot (ej. No acercarnos a un grupo que sabemos que suele chismosear).
·       No quememos la Torá: no nos dobleguemos al fuego del Ietzer HaRá.

·       No pongamos ídolos en el Bet HaMikdash: no nos enojemos (el enojo es comparado a la idolatría porque no confiamos en que todo es para bien porque proviene de Hashem) y no hagamos bitul Torá.

jueves, 2 de julio de 2015

Perashat Balak

Los Iehudim querían pasar por Moav. Al escuchar que acababan de vencer a Sijón y Og (gigantes incluso más fuertes que ellos), se aterraron. Fueron a consultar a los sabios de Midián y ellos les explicaron que Am Israel no ganaba a través de su fuerza física, sino que con solo hacer tefilá y decir el Nombre de Hashem, salían victoriosos. En verdad, estos dos pueblos eran grandes enemigos, se juntaron con tal de hacerle frente a los Iehudim.
Pensaron que la única manera de dominarlos, era a través de hechiceros. Uno de ellos era Bilam, conocido por que se cumplían todas sus maldiciones e interpretaba sueños. Practicaba magia negra, algo prohibido totalmente, ya que se usan los poderes de la impureza. Era profeta de Hashem a pesar de ser Goi para que no dijeran los pueblos que su hubieran tenido un Nabí entre ellos, hubieran aceptado a Hashem. Se dice que Bilam tenía tanto potencial o más que Moshé, sólo que lo usó para mal.
Balak, el rey de Moav, envió mensajeros a Bilam con dinero para convencerlo que maldijera a los Iehudim. Incluso le llevaron instrumentos de magia negra para que no tenga excusas. Bilam les dijo que le preguntaría a Hashem y (obviamente) no lo dejó. Rashi explica que su pregunta era si estas personas eran suficientemente honrosas para su nivel. Se lo comunicó a los mensajeros, pero volvieron con más riquezas. Bilam insistió a Hashem y lo dejó ir con la condición de que no maldijera a los Iehudim.
Temprano a la mañana él mismo ensilló su asna, así como hizo Abraham antes de Akedat Itzjak, enseñándonos que las fuerzas las podemos usar tanto para el bien como no. En el camino, su animal se desvió. Bilam la golpeó, y siguió caminando. Luego, el animal se volvió a detener y llevó a su amo hacia unas piedras que hicieron que Bilam quedara rengo y lo volvió a golpear.
Dicen nuestros jajamim que estas piedras eran el monumento que Laván (antepasado de Bilam) y Yaakov habían erigido cuando hicieron un pacto de paz (Galed). Se chocó justo con ellas para recordarle del tratado y que no continúe.
Siguió camino, pero de pronto se detuvo. Bilam le pegó y este empezó a hablar como un humano. Le preguntó por qué la había golpeado tres veces si siempre le había sido fiel. La palabra que usa para “veces” es “regalim”, que también se usa para referirse a los jaguim que se subía a pie al Bet HaMikdash, insinuándole “¿cómo te atrevés a maldecir al pueblo que cumple los jaguim?
Bilam estaba tan enfocado en su objetivo, que ni le llamó la atención que un animal hablara. Lo que había hecho que la asna no siguiera las órdenes de Bilam fue que un ángel con una espada se puso delante de él. Hashem abrió los ojos de Bilam y vio al ángel. Se asustó y confesó haber pecado, pero no de corazón.
Balak salió a su encuentro con riquezas y honores. Hashem hizo que se dirigieran a Kriat Jutzot, un lugar donde los Iehudim estaban tranquilos para que se apiadaran de ellos.
Balak y Bilam se prepararon para maldecir a los Iehudim. Bilam sabía que cada día Hashem por un mínimo instante está enojado con nosotros, así que espero hasta que sucediera. Intentó usar varios apodos de Israel para que llegara a alguno. Pero no paso, Hashem contuvo su ira a nuestro favor.
Primera berajá: “Son un pueblo que vive distanciado de los demás, son incontables como el polvo”.
Segunda berajá: “Escuchá Balak. Hashem no Es una persona que se arrepiente de sus acciones o engaña. Él bendijo a Su pueblo y así será siempre. No se vio mal en Israel y Hashem está con él. Entre ellos no hay brujería. Son un pueblo que se levanta como leona y no descansa hasta que consigue lo que quiere.”
Tercera berajá: “¡Qué buenas son tus carpas, las cuales no se miran entré sí para guardar la intimidad de las familias, y tus lugares sagrados! Ustedes se extienden como arroyos, jardines, cedros… Vencen a los distintos pueblos. Los que los bendigan, son benditos y los que los maldigan, malditos”.
De acá en adelante, Bilam tiene distintas visiones del futuro de Israel y los demás pueblos:
·       Veo que en un futuro no muy cercano Israel vencerá a todos los pueblos.
·       Edom será conquistado con valentía por Israel.

·       Amalek fue el primer pueblo en luchar contra los Iehudim y el último en desaparecer.

domingo, 21 de junio de 2015

Perashat Jukat

Cualquier persona que tocaba un muerto, quedaba impuro (tamé) y no podía entrar al campamento de la Shejiná, donde estaba el Mishkán. Para purificarlo, tenía que quemarse una vaca totalmente roja, sin ningún defecto y que nunca hubiera trabajado y con sus cenizas mezcladas con agua, rociarlo el tercer y séptimo día desde que se impurificó. El séptimo día al anochecer, se tenía que sumergir en una Mikve, y se tornaba puro. Toda persona que tenía contacto con las cenizas de la vaca roja (para adumá), se volvía impura y tenía que sumergirse en la Mikve al anochecer.
Los Iehudim ya estaban en su año número 40 en el desierto (la Tora omite unos 32 años). El 10 de Nisan Hashem (no el Ángel de la Muerte), tomó el alma de Miriam cuando tenía 125 años. Los Iehudim tendrían que haber llorado por ella, pero solo lo hicieron sus hermanos, Moshé y Aharón. En lo que no tardaron, es en quejarse por el agua, que al morir Miriam, la fuente en su mérito se secó.
Hashem le dijo a Moshé que le hablara a una roca, y  fluiría agua. Moshé dudo qué piedra era la correcta, el pueblo lo apuraró, se desesperó y le pegó. Esto estuvo mal, y Hashem se enojó mucho con Moshé y Aarón. De castigo, murieron en el desierto. De este acto, lo que más hizo encolerizar a Hashem fue que rebajó Su milagro, ya que no es tan magnífico que salga agua de una piedra después de golpearla (como ya había hecho) que luego de hablarle. Se puede comparar a un padre cuando educa a sus hijos. Si les pega, seguramente se van a portar bien, pero sin ganas, por el contrario de si los convence con voz tranquila.
Los judíos acamparon al pie de Or HaHar. Hashem le dijo a Moshé, que avisara su hermano Aharón, que moriría en la cima de ese monte. Así fue como hizo, fueron con Elazar (hijo de Aharón), y vieron una cueva, con una cama y una vela. Aharón se acostó y Moshé le fue sacando las prendas de Cohen Gadol, mientras se las ponía su sobrino. Cada parte que le sacaban la ropa, una nube de gloria, la tapaba, hasta que fue cubierto totalmente y Hashem tomo su alma.

Los Amalekim, disfrazados de Knaanim para que los Iehudim hicieran Tefilá para que se fuera otro pueblo, aprovecharon el momento y los atacaron, pero perdieron.

domingo, 14 de junio de 2015

Perashat Koraj

Koraj, de la tribu de Leví, primo de Moshé y Aharón, muy rico (Yosef escondió tres tesoros, uno lo encontró Koraj, otro Antoninus y el tercero será para los Tzadikim en tiempos del Mashiaj), no estaba conforme con su parte, quería tener el puesto de Moshé, Aharón, ser jefe de alguna tribu, a pesar de que se encargaba de cargar los objetos más santos del Mishkán. Su esposa fue la que hizo que creciera su orgullo. De acá aprendemos que siempre hay que tener una buena mujer.
Koraj hizo una gran fiesta, y a sus invitados empezó a hablarles mal de Moshé y a hacer que la Torá pareciera ridícula. Era un hombre muy inteligente, pero su arrogancia provocó que no creyera en la verdad.
Moshé les dijo a las 250 personas de la reunión que si creían que podían ser mejores que lo que ya eran, leviim (siendo cohanim), que hicieran el Ketoret. Todos ellos aceptaron menos Ehud ben Pélet, que, a diferencia de Koraj, su mujer lo había incitado a que abandonase los malos caminos. Dicen que ella cada vez que los hombres de Koraj venían a buscar a su marido, se ponía detrás de la cortina y hacía como si se peinaba el pelo (por la sombra parecía que no tenía la cabeza cubierta, como una mujer casada). En consecuencia, para no ver a una mujer sin Tzeniut, los hombres se alejaban. Esto nos demuestra que no eran pecadores sino que tenían aspecto y conducta en general buena.
El día siguiente, se reunió todo el pueblo en el Mishkán. Hashem pidió que se alejara de las carpas de Koraj, Datan y Aviram (reshaim). Moshé les insistió una vez más a que hicieran Teshuvá, pero no le hicieron caso. Hashem hizo que Koraj y sus seguidores fueran quemados. Koraj, Datan, Aviram y sus familias, fueron tragados por la tierra con todas sus pertenencias y familias, yendo directamente al infierno. Los seguidores no fueron llevados al pozo. Koraj recibió ambos castigos: ser quemado y tragado por la tierra.
Los hijos de Koraj, al principio seguían a su padre, pero después se dieron cuenta de su error, e hicieron Teshuvá. Cuando estaban por ser tragados, Hashem los salvo. Siempre se puede volver al camino correcto. Compusieron varios perakim de Tehilim. De ellos salió Shemuel HaNabí.
Elazar, el hijo de Aharón, fundió los braseros que habían usado para llevar el Ketoret para recubrir el mizbeaj como advertencia a quienes quisieran hacer un korbán sin permiso.
Un grupo de Iehudim protestaron contra Moshé y Aharón por la muerte del grupo de Koraj y Hashem mandó una plaga donde murieron 14.700 personas. Aharón para frenarla hizo el Ketoret (el ángel de la muerte le había enseñado a Moshé cuando estuvo por 40 días en el cielo que este frena la muerte).
Para demostrar que Aharón era el Cohén Gadol elegido por Hashem, Él ordenó que cada jefe de tribu pusiera un bastón delante del Arón. El de Aharón estaba en el medio para que no dijeran que la cercanía a la Kedushá del Arón influyó. Al día siguiente, lo encontraron florecido y con almendras (la fruta que más rápido crece).

Hashem les dijoa los Cohanim que recibirán siempre 24 regalos. Hashem les da el honor, como “paga” de su trabajo en el Mishkán. El Iehudí que los da, es bendecido con riqueza.

miércoles, 10 de junio de 2015

domingo, 7 de junio de 2015

Perashat Shelaj Lejá

Estaban en la entrada de Eretz Israel (no habían sido aún decretados los 40 años en el desierto), y los Iehudim pidieron mandar espías a ver la tierra. Moshé le pregunto a Hashem qué hacer y le respondió que no le gustaba mucho la idea, pero que hicieran lo que quisiesen. Por esto le dijo Shelaj LEJÁ (enviá para vos-Moshé-, no porque Yo-Hashem-te lo haya dicho). Moshé eligió a los mejores hombres, los presidentes de las tribus, menos Leví. Uno de ellos era Hoshea, a quien Moshé le cambio el nombre a Iehoshúa (agregándole una Iud, la Iud que había sido sacada de Sarai (Sarah)), que significa “que Hashem te salve”.
Una de las cosas que tenían que ver es “si había árboles (etz) en la tierra”, lo que explican nuestros jajamim con que hace referencia a los Tzadikim: ¿hay algún Tzadik que por su mérito no sea matado? Hay quienes dicen que el Tzadik al que hace referencia es Yov, quien era de Utz (misma raíz que etz).
Los espías empezaron por el sur sin disfraz ni escondiéndose, ya que Hashem hizo el milagro de que por donde pasaban, moría una persona importante, y por su tristeza, no les prestaban atención.  Veían que la parte menos fértil era mucho más productiva que la mejor de Egipto.
A pesar de ello, no querían dar un buen informe de la tierra, porque temían luchar contra los pueblos que la habitaban. Otra explicación es que sabían que cuando llegaran a la tierra prometida, perderían sus estatus de presidentes.
Todos pensaban así menos Kalev (el de Iehuda) y Iehoshúa (Efraim). Kalev no decía nada, en cambio Iehoshúa sí (en contra). Kalev, en vez de estar con los demás, fue a hacer Tefilá a Meharat HaMajpelá (donde están enterrados Adam y Javá y los Abot), en Jebrón, donde hizo Tefilá para no ser persuadido a actuar como los demás. Esta ciudad cuando la tierra fue dividida le fue dada a él (en tiempos de Iehoshúa como líder).
Los espías tomaron de Israel un racimo de uvas tan grande que debía ser cargado de a ocho, granadas e higos.
Al volver al campamento, el 8 de Av, empezaron hablando bien, diciendo que “mana leche y miel” y recién después dijeron cosas malas (o buenas vistas con malos ojos), como que los frutos son enormes así que solo pueden vivir gigantes, que su tierra se “come” a sus habitantes (no se dieron cuenta de que moría tanta gente sólo por su seguridad), que las ciudades están fortificadas (en verdad, eso demuestra la debilidad de la población, porque si fueran fuertes no necesitarían de escudos)… Primero hablaron verdades y luego mentiras porque para que algo sea creíble debe contener una base de verdad.
Después Kalev (que había ocultado su oposición) dijo que Hashem los ayudaría a vencer, pero no le hicieron caso. No figura que Iehoshúa haya dicho algo para frenar al pueblo como Kalev ya que nadie lo escucharía, era obvio que él iba a estar del lado de la Nebuá de su maestro Moshé (que entraremos a la Tierra), más aun siendo su alumno preferido.
La noche que dijeron estas palabras era el 9 de Av (Tishá VeAb), todos, desde niños hasta los ancianos, lloraron.  Hashem dijo que ese día sería siempre una fecha triste, en la cual que ocurrieron muchos hechos trágicos a lo largo de la historia:
1.    Los Iehudim de esa época entre 20 y 60 años, no entraron a Israel, cada año, morían muchos (unos 15.000 (600.000 personas dividido 40 años)).
2.    Destrucción del Primer Beit HaMikdash por los babilonios comandados por Nevujadnetzar (Nabucodonosor)
3.    Destrucción del Segundo Beit HaMikdash por los romanos comandados por Titus (terminó el 10 de Av)
4.    Bar Kojba (persona que decía ser el Mashiaj) fracasó y por ello, murieron muchas personas, como Rabí Akiva y sus miles de seguidores
5.    Quema de Beitar (ciudad con muchos Talmidé Jajamim)
Hashem estaba muy enojado, pero Moshé hizo tefilá y Hashem dijo que tendrían que estar 40 años en el desierto, uno por cada día que espiaron la Tierra. En ese tiempo, todo hombre que cumplía 60, el 9 de Av, moría (en vez de morir todos juntos, lo que los goim podrían interpretar como que Hashem, jas veshalom, no tiene fuerza para cargar con un pueblo o que los knaanim son más fuertes que Él). Todos, menos la tribu de Leví, Kalev y Iehoshúa.
Al final, los Bené Israel hicieron Teshuvá. Para alegrarlos, Moshé les enseñó Mitzvot como Hafrashat Jalá (cuando uno hace cualquier masa que supere cierta cantidad de harina (varía según la opinión) se separa una parte, se dice una berajá y se quema) y Tzitzit (aquel que cumple está Mitzvá, es como si cumpliera todas las demás. Esto lo vemos en que la guematria de Tzitzit es 600+8 hijos+5 nudos que se hace en cada uno=613 Mitzvot).
Un grupo fue a luchar contra Amalek por más que Moshé les dijo que no tendrían éxito y perdieron.

Un Shabat, se vio a un Iehudí (Tzelofjad, sus hijas aparecen más adelante en sefer Bamidbar) recolectando leña (acto prohibido), se lo puso en prisión porque no sabían que hacer y Hashem dijo que debería ser matado. Explican que él lo había hecho con buenas intenciones: la gente al ver el castigo de un pecador, no haría averot.

sábado, 30 de mayo de 2015

Perashat Beaalotejá

Los leviim se purifican de esta forma:
א׳‏.  Se les tiraba una mezcla de agua con cenizas de una vaca roja (pará adumá). Después se metían a una Mikve (fuente de agua natural (mar, río…) o pileta con agua de lluvia).
ב׳‏.  Eran afeitados totalmente, no les quedaba ni un pelo en el cuerpo.
ג׳‏.    Hacían dos korbanot, uno Jatat y uno Olá (para expiar averot).
ד׳‏.   Los primogénitos de Israel, los cuales originalmente iban a hacer el trabajo de los leviim,  apoyaban sus manos sobre la cabeza de los leviim.
ה׳‏.  Aharón y Moshé los alzaban a cada uno. Era en señal que se lo “regalaban” a Hashem.
Se acercaba Pesaj, y un grupo de personas entró a la carpa de Moshé diciendo que estaban impuros por cargar el cuerpo de Iosef y que estando así no podían hacer el Korbán Pesaj. Moshé preguntó a Hashem y le respondió que el 14 de Iyar (un mes después), sería Pesaj Shení (Pesaj 2). Ese día podrían hacer el Korbán (ahora comemos matzá), pero podrían tener jametz y no sería Iom Tov.
Moshé hizo dos trompetas de plata que serían tocadas para avisar cosas. Cuando llamaba a los presidentes de cada tribu, usaba sólo una y sonaba un sonido largo, tekiá (tuuuuuuuuuuuuu); cuando llamaba a todo el pueblo usaba las dos trompetas y hacia un sonido largo, tekiá (tuuuuuuuuuuuuu); y cuando tenían que seguir camino, usando las dos trompetas, hacia un sonido largo, uno largo entrecortado, teruá (tututututututututu) y otro largo.
Los Iehudim iban retomar la marcha y antes Moshé le dice a Itró su suegro que los acompañe a Israel, pero se niega porque quería difundir el Iahadut en su tierra. Avanzaron por 3 días seguidos, estando rodeados por las 7 nubes de Gloria. Los erev rav (egipcios conversos), se empezaron a quejar y un fuego los mato a todos. Los Iehudim al ver esto se aterraron y pidieron a Moshé que rezara a Hashem. ¿Por qué no pidieron directamente a Hashem ellos mismos? Se los voy a explicar con un cuento: Un chico se pelea con su papá. Cuando se da cuenta de su error, no le pide perdón directo a él; le pide a un amigo muy cercano/su mamá que le insinúe que lo perdone. Lo mismo para con nosotros y Hashem, Nuestro Padre.
Los erev rav no aprendieron y se quejaron que querían carne (por más que tenían consigo muchos animales) y pescado (dijeron que en Egipto lo comían “gratis”, pero no se entiende porque los mitzrim ni les daban paja. Se refiere a “sin la obligación de cumplir Torá y Mitzvot). Después sigue diciendo que quieren pepino, melón, puerro, ajo y cebolla. ¿Acaso el man, no tenía gusto a cualquier cosa? Sí, a todo me nos a esas comidas ya que no son buenas para las embarazadas o las que dan leche. Otra explicación es que el Man cambiaba de gusto sólo para los Tzadikim.
Hashem les da a los reshaim lo que pidieron, carne, pero hubieran preferido  que no se la den por lo que les pasó: los reshaim, no tan graves, morían en el segundo que la comían, pero los más reshaim, morían durante el mes que la comieron, sufriendo mucho.
Moshé se quejó que el pueblo es muy grande para él solo. Hashem le dijo que juntara 70 sabios para que lo ayudaran. En realidad, eran 72 (6 por tribu) pero por sorteo 2 quedaron afuera. Ellos, Eldad y Medad profetizaron que Moshé moriría antes de entrar a la Tierra. Iehoshúa se preocupó por el honor de su maestro, Moshé, y pidió que los encarcelaran (o según otros, que los coloquen en un cargo de dirección del pueblo que los dejaría muy cansados); pero Moshé le respondió que no esté celoso en su defensa.
Miriam comentó delante de Aharón (para que él lo convenza de que no era correcto lo que hacía) que Moshé se había separado de su esposa (para poder estar siempre puro para hablar con Hashem), “¿acaso nosotros no somos también Nebiim y seguimos casados?”.  Explican que Hashem le habló a Miriam, pero ella no lo pudo recibir ya que estaba impura y así se dio cuenta de que Moshé había actuado bien.

Hashem se enojó con ellos y a Miriam le agarró tzaraat. Al darse cuenta de que actuaron mal, pidieron perdón y Moshé pidió por élla. Su tefilá fue muy corta (5 palabras) para que no pensaran que por ser su hermana extiende su rezo. Estuvo 7 días con tzaraat fuera del campamento y se curó. Todos la esperaron en pago a haber cuidado la canastita de Moshé cuando él era bebé.

martes, 26 de mayo de 2015

Perashat Nasó

Si algún Iehudí está impuro, dependiendo de la causa de su impureza, le está prohibido entrar a los distintos campamentos (Shejiná, Leviim e Israel):
·       Si tiene Tzaraat (lepra), no puede estar en ningún campamento
·       Si tocó un muerto, no puede entrar al campamento de la Shejiná
Leyes de Sotá (mujer infiel): Si su marido le dice que no permanezca a solas con un hombre y ella desobedece, la debe llevar delante del Sanhedrín (tribunal supremo judío). Le preguntan si la acusación de su marido es verdadera. Si ella dice que no, le hacen la siguiente prueba: Un Cohén debe ofrecer un Korbán Minjá por la mujer, diferente al Minjá común: la harina debe ser de cebada y no de trigo (la primera es comida generalmente de animales, para insinuarle que su comportamiento fue con de un animal) y no se le agrega aceite o especias con aroma.
Después de esto, tiene que beber agua del Kior (lavabo hecho con los espejos de cobre de las mujeres para recordarle a la acusada que sea como la justas Iehudiot) con polvo (para que se arrepienta antes de morir, y quedar hecha polvo) y en donde se limpió un rollo de pergamino con los castigos de la Sotá en los cuales está el nombre de Hashem. El Cohén le volvía a advertir que confiese y que si no lo hacía y era culpable, la usarían como maldición (“que tu muerte sea como la de Fulana”). Si a pesar de todo, no confiesa y era culpable, su cuerpo de hinchaba y moría, y también el hombre con el cual ella pecó era castigado. En cambio, si era inocente, merecía quedar embarazada.
La perashá también habla del Nazir, una persona mayor de Bar o Bat Mitzvá que promete por cierto período de tiempo:
1.    No consumir ningún producto hecho con uva (vino, pasas, vinagre de vino…), ir a fiestas en las que hay vino, pasar por un viñedo.
2.    No cortarse el pelo, peinárselo, darle mucha importancia a su apariencia.
3.    No tocar muertos.
Estas cosas lo ayudaban a tener más tiempo para estudiar Torá y hacer Teshuvá.
Si no aclaraba cuánto tiempo será Nazir, lo debía ser por 30 días (el tiempo mínimo). Si se volvía impuro durante ese período debía esperar siete días y al octavo hacer Korbanot. Luego de esto, tenía que hacer otra vez lo que ya había hecho (ej. Interrumpió en el día 28. Había dicho ser por 30 días. Esperaba 7 días y de ahí volvía a empezar la cuenta de los 30 días).
Cuando terminaba el lapso, tenían que raparse y tirar su pelo al fuego de un Korbán y hacer una serie de korbanot incluyendo uno Jatat, el cual se hace por haber hecho una averá. Esto nos insinúa que Hashem no quiere que descuidemos nuestro cuerpo, sino que elevemos lo material cumpliendo Mitzvot con ello. Solo se puede volverse Nazir en la tierra de Israel en tiempos del Beit HaMikdash.
También se explica Birkat Cohanim, la cual se compone de tres párrafos: (entre corchetes, es la traducción y entre paréntesis la explicación)
1.    Iebarejejá [que te bendiga] (con posesiones/sabiduría) Hashem veIshmereja [y te cuide] (de los ladrones/olvido)
2.    Iaer Hashem panav veleja [que ilumine Hashem Su rostro] (que tus Tefilot sean escuchadas y que entiendas Torá (la cual nos ilumina)) vijuneka [y te agracie] (que Hashem haga todo por vos sin ser merecedor)
3.    Isá Hashem pana veleja [que Hashem alce Su rostro hacia vos] (que te cuide) vaiasem lejá shalom [que te de paz] (del Ietzer hará, de los no Iehudim, o cualquier otro daño).

Los jefes de las tribus, ofrecieron una serie de Korbanot el día de la inauguración del Mishkán. Por más que todos dieron lo mismo, cada uno es mencionado en forma particular, siendo muy repetitivo el Perek. Esto es para darle el honor que se merece cada persona. Además, nos demuestra el valor de cada Mitzvá que hacemos, por más que la hayamos realizado muchas veces.

sábado, 16 de mayo de 2015

Perashat Bamidbar

Hashem le ordenó a Moshé contar a todos los hombres mayores de 20 anos (menos Shevet Leví).  Para hacerlo, usaban monedas de medio shekel (moneda), porque no se puede contar personas directamente (señalándolas). Cada uno tenía que decir de qué tribu era y atestiguarlo con su árbol genealógico y dos testigos. El total fue de 603.550 hombres (unos 50.000 por Shevet en promedio aproximado).
El campamento estaba dividido en 3:
1.    Majané (campamento) Shejiná: La zona del Mishkán
2.    Majané Leviá (de los leviim): Todos los leviim tenían lugar fijo. Las familias de Moshe y Aharón, vivían alrededor del Mishkán.
3.    Majané Israel: Se  ubicaban en grupos de 3 Shebatim en  los 4 puntos cardinales y cada uno tenía bandera propia:
א׳‏.  Majané Iehudá: En el lado este. Estaba formado por: Iehudá, Isajar y Zebulún.  La bandera era azul (Iehudá), negra (Isajar) y blanca (Zebulún). Tenía escrito un Pasuk que decía que Hashem los cuide de los enemigos, indicado a su posición en la vanguardia. Tenía el dibujo del león.
ב׳‏.  Majané Reubén: En el lado sur. Estaba formado por Reubén, Shimón y Gad. La bandera era roja (Reubén), verde (Shimón) y una mezcla de blanco y negro (Gad). Tenía escrito el Shema Israel  y un dibujo de un ciervo.
ג׳‏.    Majané Efraim: En el lado oeste. Estaba formado por Efraim, Menashé y Biniamín. La bandera era negra (Menashé y Efraim) y todos los colores de las otras banderas (Biniamín). Tenía escrita un Pasuk relacionado con la nube de Hashem, ya que en esa parte siempre estaba la Shejiná. Tenía el dibujo de un chico porque Efraim es llamado el chico que Hashem ama.
ד׳‏.   Majané Dan: En el lado norte. Estaba formado por Dan, Asher y Naftalí.  La bandera era purpura (Naftalí), zafiro (Dan) y  perla (Asher). Tenía escrito un  Pasuk que decía que Hashem está en todas partes.  Tenía un dibujo de una serpiente.
Shevet Leví es contado, pero no solo incluyendo los hombres entre 20 y 60 años, sino que desde el mes de nacimiento. Eran los que trabajarían en el Mishkán y en total eran 22.000, un número menor al de cada Shebet, porque, según RamBaM, cuando eran esclavos, cuanto más duro era el trabajo, más hijos tenían (6 por cada vez), pero como Leví no fue esclavo, no tenían tantos hijos.
Leví (el hijo de Iaakov) tenía 3 hijos: Guershón, Kehat y Merarí. Cada uno llevaba cosas distintas del Mishkán:
I.          Guershón: Los materiales tejidos (las paredes y el techo); las cortinas que cercaban el patio;  la cortina de la entrada y las sogas que sujetaban la tienda
II.          Kehat: Las cosas más sagradas (Arón, Menorá, Shulján…) y la cortina que dividía el Kosdesh, del Kodesh HaKodashim.

III.          Merarí: Las cosas de madera y encastres.

Shabuot

Costumbres
v Comemos alimentos con leche y miel:
Ø Ese día los Iehudim no conocían las reglas de Cashrut, entonces, comían leche; igualmente, por más que supieran las reglas bien algunos, no podían matar a los animales ya que recibimos la Torá en Shabat.
Ø Asimismo, la Torá es comparada a la leche ya que nos llena y a la miel porque su estudio y recompensa es dulce.
Ø Moshé fue puesto en la canasta y encontrado por la hija de Paró en Shabuot. Cuando ella quería que tome leche de nodrizas egipcias, no quiso, ¿cómo la boca que hablará con Hashem, tomará leche de mujeres impuras? De acá que comemos leche y nos fijamos que sea Casher.
Ø La guematria (valor numérico) de Jalab (leche), es 40, representando los 40 días que Moshé estuvo en Har Sinai para recibir la Torá; y la de Jalabí (lácteo), 50, por los días entre Pesaj y Shabuot.
Ø Por la Tierra prometida a nosotros en la Torá, Israel, de la cual se dice que mana leche y miel.
Ø La Torá es tan necesaria para la subsistencia del judaísmo como la leche para un bebé.
Ø La leche es blanca, color que representa la pureza. Los Iehudim en Har Sinai estaban muy puros y preparados para recibir la Torá. Así también debemos estar nosotros siempre.
Ø Ambas provienen de impureza, pero se vuelven Kasher: la leche de la sangre (prohibido comerla) y la miel de la abeja (un insecto). Esto nos incentiva a volver en Teshuvá sin importar de la familia que venimos, todos nos podemos volver Tzadikim.
v Nos quedamos estudiando Torá toda la noche: El que lo hace, tiene asegurado que en ese año no va a morir ni le va a pasar nada malo, a él o a su familia. Esto es porque los Iehudim se quedaron dormidos el día de la entrega de la Torá. No lo hicieron con malas intenciones: sabían que cuando uno duerme, una parte de la Neshamá (alma), está con Hashem, más que cuando estamos despiertos. Empero, Hashem no quiere que no nos ocupemos de nuestro cuerpo, sino que espiritualicemos las tareas mundanas (comer bendiciendo y educadamente, charlar con amigos sin decir Lashón Hará…).
v Decorar el Bet Kneset con flores y plantas lindas ya que así estaba el Har Sinai en la entrega de la Torá.
v Leer Meguilat Rut:
Ø En Shabuot nació y murió el rey David, que es nieto de ella.
Ø Shabuot y Meguilat Rut caen en la época de la cosecha del trigo.
Ø  Rut aceptó la religión de su suegra Naomí por propia voluntad, como nosotros hacemos en Shabuot.
v Leer Tehilim: lo escribió el rey David.
Las Midot (cualidades) de Rut
v Tzniut (recato): Cuando llegó a Beit Lejem con su suegra Naomí, fueron a buscar espigas de trigo que se hayan caído y que los pobres pueden tomar. Cuando la vio Boaz (el dueño del campo), le llama la atención que:
Ø Se agachaba recatadamente cuidándose de que no se le vea nada.
Ø No hablaba de más con los trabajadores de la tierra.
Ø Cuando hablaba, lo hacía en tono bajo.
v Emuná (fe en Hashem): Ella creyó en Hashem en todo momento, hasta en los más difíciles. Por más que podía en cualquier momento regresar a su vida en el palacio, prefirió acompañar a su empobrecida suegra y confió en que Hashem la ayudaría. En recompensa por haberse convertido sin condiciones favorables o intereses, fue la abuela de David HaMelej y de ella vendrá el Mashiaj.
Nombres
v Jag Matan Torá: Por la entrega de Hashem de la Torá. Está en presente y en la Torá no dice explícitamente cuándo la recibimos porque no hay un día específico para recibirla y mejorar, siempre es el momento indicado.
v Jag HaShabuot: porque contamos 7 semanas (Shabuot) desde Pesaj y según nuestra mejora en esas semanas, así será nuestra Torá en el año.
v Jag HaKatzir: de la cosecha, en Israel es la época de cosecha.
v Jag HaBikurim: En la época del Beit HaMikdash llevaban los primeros frutos al Templo, en agradecimiento por ser los “primogénitos” de Hashem.
En Shabuot, Hashem y Moshé dijeron los Aseret HaDiverot (10 mandamiento). Las  segundas Lujot (tablas) fueron entregadas recién en Iom Kipur.
Jodesh Siván en el desierto
Primer día: llegaron al desierto de Sinai
Segundo día: Hashem les pregunto si querían la Torá y respondieron Naasé (haremos) veNishmá (y escucharemos). Una explicación es que Naasé significa lo que dice, la Torá escrita y Nishmá, cumpliremos la Torá oral. Hay un Midrash famoso que dice que Hashem puso el Har Sinai sobre la cabeza del pueblo amenazándolos con que si no la aceptaban, los dejaría enterrados bajo el monte. Al parecer, esto se contradice con que Am Israel aceptó con fe ciega la Torá al decir Naasé veNishmá. Explican que cuando dijeron Naasé veNishmá, estaban aceptando la Torá entregada directamente por Hashem y Hashem los obligó a aceptar la palabra de los Jajamim, sus comentarios y opinión.
Tercer día: La Torá dice que se prepararon por tres días (hasta el 6 de Siván). Moshe limita el Har Sinai.
Sexto día: (Shabat) Escucharon los diez mandamientos. Según otras explicaciones, la Torá se recibió el 7  ya que Moshé dijo que se preparasen 4 en vez de tres días. Igualmente, se festeja Shabuot según el decreto original de Hashem, que se reciba el 6.
Otros puntos importantes del Jag
v La unión. Cuando acampamos en Har Sinai, estando a punto de recibir la Torá, se dice VaIján (en singular, acampó). Esto lo explica Rashí: acamparon como un solo hombre, con un solo corazón (intención). Igualmente, cuando los Mitzrim perseguían a los Iehudim hacia el mar, también figura Vaianos, y viajó. Rashí explica: con un solo corazón, como un solo hombre, al revés que los Iehudim. Esto significa que estaban unidos sólo por la misión, pero luego al desaparecer, se desunirían y se pelearían entre ellos otra vez. Nosotros no. Siempre estamos juntos, sin importar la causa.
v Los chicos son los testigo de la Torá. Ellos son la continuidad del judaísmo, por eso debemos educarlos a que la sigan.
v La Torá es de todos. Por eso  fue entregada en el desierto, que nunca es propiedad privada.

v La humildad. Se aprende de las montañas: todas querían que la Torá sea entregada sobre ellas, por su hermosura, altura… Empero, se dio en Har Sinai, que era baja y no orgullosa.